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miércoles, 12 de septiembre de 2018

Otro Cuento del lobo en la ciudad de Babel



Cada verano es un clásico muy cotidiano   reavivar  el temor  por  el astro sol mediante una campaña que atiende  más al  marketing que a la salubridad. Se anuncia la inminente llegada  de un consumado  agresor, la prudencia  aconseja ponerse protección solar o quedarse en casa  si se puede, eso sí, los trabajadores al aire libre no pueden elegir, tienen que  sufrir estoicamente y  sin otro remedio  los rigores del sol  veraniego, éstos no parece que tengan miedo de “este cuento del lobo”, aprovecho  ahora para homenajearlos por ello.

Muchas personas viven  despaldas al sol  o tienen conductas   recelosas desproporcionadas  fruto de  sostenidas  coacciones, mensajes desafortunados o simple  desinformación. Abundan los gurús que, por inocencia en el mejor de los casos o por interés en otros, aprovechan cualquier oportunidad para alabar el uso de los protectores solares, pregonando machaconamente (sin más) una relación entre los rayos ultravioleta y el cáncer de piel,  aparentando  que con ello contribuyen a la salud de la comunidad.

Esta  situación   me recuerda aquel momento histórico en el que  los   ciudadanos de la gran ciudad de  Babel  sufrieron un castigo divino, pues  su lengua  común desapareció de repente y al unísono le fueron enviadas   varias lenguas desconocidas  para ellos. En semejante  situación  fue  imposible el consenso entre sus  gobernantes y el entendimiento entre los trabajadores, cada cual “arrimaba el ascua a su sardina”, no entendían lo que les  estaba sucediendo y  por esa razón  se derrumbó  una gran torre  en construcción  cuyo pretendido  fin sería  mantener a salvo a los moradores de la ciudad. En la actualidad  se tambalean  por el mismo motivo  los cimientos de otro logro en  común, ideado también  para idéntico fin, que es  nuestra  Salud Pública.
No se crean  que exagero  puesto que el doctor  Holick, que es una autoridad mundial reconocida en el tema, dice que la deficiencia en vitamina D (por falta de exposición solar) es una de las mayores catástrofes biomédicas con la que nos enfrentamos en la actualidad, las estadísticas reflejan que esta deficiencia alcanza a la mayor parte de la población mundial y termina con la vida de cientos de miles de personas cada año. Recordaran ustedes que en el pasado mes de junio  se daba una insólita  noticia  en el telediario nacional que ponía de relieve la abundancia de  días nublados en el País  Vasco, con la consiguiente escasez  de sol,  circunstancia esta muy  negativa para la salud,  que había hecho subir la venta  de vitamina D  para suplir  la carencia.

Con este ambiente de “ río revuelto” y de  creencias infundadas  se alimentan  las ventas de una fórmula oleosa con la que  untarse la piel que pocos aún osan rechazar (que sin quererlo me ha recordado al infalible  “bálsamo  de fierabrás”) para cuya rigurosa aplicación, unas personas  a otras  se brindan  amable ayuda.



Desde hace décadas la industria y sus científicos han ido construyendo un conocimiento acorde con sus intereses  que ha calado tanto en la población como en los facultativos (no en todos por fortuna), que piensan que asolearse es poco conveniente para la piel, o el cutis.  Nada es lo que parece en esta nuestra Babel pues las evidencias se van amontonando en favor del astro sol fuente de vida, y a pesar de que estamos muy lejos de alcanzar el deseable equilibrio entre los beneficios y los riesgos, la balanza comienza a caer del lado del sentido común, aunque   será  necesario que la opinión pública tenga TODA  LA INFORMACIÓN ACTUALIZADA para corregir éste desaguisado.

Casi todos los canceres de piel, por fortuna, son en realidad  benignos, no invaden y no matan, las estadísticas están siendo usadas para asustar,  no para  educar, según dijo  el Profesor Emérito de Dermatología de la Universidad de Newcastle Sam Shuster. El cáncer  NO MELANOMA cuenta con el 99,5% de los casos de cáncer de piel,  puede tratarse en cuestión de semanas, muchas veces  sin cirugía,  con un extracto de berenjena en crema conocido como BEC5, el último estudio  del doctor Cham a este respecto fue publicado hace poco en el Internacional  Journal of Clinical Medicine. El cáncer melanoma es mucho menos frecuente y  se cura entre  el 75  y el 80%  de los casos o más, un pronóstico muy bueno. Los casos mortales  son muy poco frecuentes, menos quizás que los casos de gripe, casi  podríamos llamar a este cáncer, sirva  la comparación,  “GRIPE  SOLAR O GRIPE  ULTRAVIOLETA”, pues parece que ambas enfermedades (gripe y melanoma) crecen bajo el déficit de vitamina D originada por la escasez  de exposición a los ultravioleta B procedentes de la luz solar. En el Reino unido hay que lamentar las muertes de 2.000 personas al año por melanoma, en Australia 1.500, en los EE.UU 9.000 y en España solo 900 casos o menos  según  el periodo reportado. Si nos fijamos en  los 100.000 muertos al año que lamentablemente mueren en nuestro país cada año por todos los tipos de cáncer, el melanoma representaría el 0.9% de los casos o menos. Con esto quiero poner “la alarma” ¡en su justo lugar!





El primero que hizo estudios de esto fue el doctor Sigismund Peller de la Universidad de Nueva York en 1937, quien dijo que quien se exponía diariamente al sol tendría un riesgo de cáncer de piel 8 veces mayor pero un 60% menos de riesgo de padecer todo tipo de cáncer ¡INCLUSO DE  MELANOMA!, por tanto la exposición al sol durante todo el año tiene efecto FOTOPROTECTOR, ¡MUY BUENA NOTICIA!

Se habla del crecimiento de casos de melanoma en todos los países desde hace décadas hasta ahora (sin especificar que muchos de ellos aparecen en el pulmón, la vagina, el recto, planta de los pies, u otras zonas donde no llegan los UV del sol), muchos en este nuestro asustadizo pueblo de Babel  no tienen problema en llamarlo epidemia (para más alarma), sin embargo sabemos que ocurrió algo que lo explica y  no es en absoluto por   el sol. Se ha escrito en  La British Journal of Dermatology   que el sol no es responsable de dicho aumento de casos de melanoma y que en realidad  ello  sería causado por UN CAMBIO EN LOS CRITERIOS DE DIAGNÓSTICO (“cambiaron el idioma”).

Según  este estudio se estaría  diagnosticando como melanomas LESIONES NO CANCEROSAS BENIGNAS  EN PRIMERA ETAPA. Esta sería la razón por la que la mortalidad entre 1991 y el  2004 (periodo del estudio) permaneciera prácticamente inalterada como era de esperar.  Las lesiones tampoco correspondían a las zonas del cuerpo  más expuestas al sol,  por tanto la conclusión final que hicieron los expertos  invitaba a la reconsideración del tratamiento de las lesiones tempranas y a la búsqueda de mejores métodos diagnósticos para diferenciarlas de los melanomas malignos, también se mencionaba la necesidad de explorar nuevas direcciones en la investigación de las causas del melanoma. Casi en  los mismos términos se expresó  en nuestro país  la Unidad Docente de Dermatología del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, añadiendo a lo anterior  que más de UN TERCIO de todos los casos de melanoma no se explican por exposición solar e instaron  a buscar nuevas hipótesis de investigación para el melanoma, también  informaron de que  tenemos una de las tasas MAS BAJAS DE EUROPA  para este tipo de cáncer.

A pesar de la infundada mala fama que tiene el sol en relación al melanoma  casi no existe evidencia que la respalde o es muy débil,  según dice la American Cancer  Society  aún no se sabe exactamente cuáles son las causas del melanoma pero sabemos que hay ciertos factores de riesgo asociados a la enfermedad, como son los rayos UV.  El Journal  of the Nacional Cancer  Institute  afirma que la luz solar puede ejercer sustanciales beneficios en algunos tipos de cáncer, en uno de los estudios se afirma que la exposición solar aumenta la supervivencia en pacientes con melanoma.  Con el paso de  los años está apareciendo información en el sentido de que los rayos ultravioleta B producen vitamina D que protege contra el melanoma, pero podría aumentar (el melanoma) con el uso de protectores solares que impiden la producción de vitamina D.  Un estudio reciente publicado en la revista médica Lancet  decía que las personas que trabajaban en lugares cerrados tienen melanoma con más frecuencia que los trabajadores al aire libre todo el año, no se le dio publicidad “¡POR NO CONFUNDIR A LA POBLACION”! Desde 1940 han ido aumentando los casos de melanoma en trabajadores de lugares cerrados,  trabajándose con  dos  hipótesis publicadas en el Medical  Hypotheses :  que estos trabajadores  no reciben UVB para producir la suficiente vitamina D protectora del melanoma, y  que a  su vez reciben UVA que al pasar  a través de los cristales de las oficinas  dañan  el  ADN (los ultravioleta B no traspasan el cristal). De otro lado estos  investigadores  estuvieron  de acuerdo que las exposiciones intermitentes que causen quemaduras pueden aumentar el riesgo de melanoma.

Otro importante estudio reunió a 8 patólogos expertos y se les pidió que aportaran  cinco muestras claras de melanoma de sus pacientes, se reunieron 37 muestras  y se les pidió que las analizaran una a una. Solo en 13 de los casos  estuvieron  de acuerdo todos los patólogos,  en 8 hubo un gran desacuerdo, algunos hicieron un 300% más de diagnóstico de cáncer que otros y eso que se trataba de pruebas en condiciones óptimas. El doctor  Welch  conocido por sus publicaciones en el tema del  SOBREDIAGNÓSTICO, HA MANIFESTADO QUE CUANTAS MAS BIOPSIAS SE HAGAN POR CAMPAÑAS PREVENTIVAS,  MAYOR SERA EL NÚMERO DE DIAGNÓSTICOS POSITIVOS (AUNQUE NO LO SEAN).


En los EE.UU solo el 30% de la vitamina D necesaria procede de la exposición solar, sin embargo esta vitamina en suficiente cantidad es capaz de ejercer protección contra todos los tipos de cáncer, incluido el melanoma,  podría hacer disminuir en un  67% el  riesgo promedio para  todos los cánceres. Esto es asombroso  pues más de 200 estudios epidemiológicos y 2500 estudios de laboratorio lo demuestran, según nos lo confirma  uno de los grandes epidemiólogos mundiales, el profesor de medicina de la Universidad de San Diego Dr. Cedric  Garland, quién también afirmó que el 90% DE LOS CÁNCERES DE MAMA  SE PRODUCEN COMO RESULTADO DE LA CARENCIA DE VITAMINA  D.


La cantidad de vitamina D en una analítica de sangre debe ser como mínimo de 40ng/ml para que esta pueda ejercer protección,  principalmente  contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Para alcanzar esta cifra, que debe ser nuestro objetivo también en invierno, deberíamos tomar  alrededor de 5.000 unidades diarias de vitamina D3 mediante un  suplemento alimenticio de venta en las tiendas especializadas,  en verano no será necesario tomar el comprimido, por supuesto  si toma el sol como recomienda la OMS. Esto es importante  que lo pregonara  la asociación de la “banda rosa”, ¿verdad?  Por ejemplo uno de los estudios publicados en American Journal of Epidemiology  afirma que las mujeres de piel clara que toman más  sol  tuvieron LA MITAD  de riesgo de desarrollar cáncer de mama avanzado (con metástasis), ¿se lo ha oído decir a su médico o lo han comentado en su programa favorito de  salud? 
Otro estudio del doctor Williams Grant encontró que el 30% de las muertes por cáncer podrían haberse evitado con niveles más elevados de vitamina D,  resulta increíble que tan pocas personas  sepan cuanta vitamina D  tienen en su sangre. En España se estima que se podría reducir el 20% de los fallecidos por cáncer, es decir podrían salvarse  20.000 personas de un total de 100.000 fallecimientos/ año por esta temible enfermedad. Más de 800 referencias médicas recomiendan  vitamina D para prevenir el cáncer, la Asociación Española Contra el Cáncer (también el resto de asociaciones) podría hacer más publicidad a esta clase de ciencia preventiva, pero cada cual  arrima el ascua a su sardina  en este  Babel en que vivimos  (la vitamina D y su valor preventivo se trató en el artículo anterior titulado” Tus 20 minutos de primavera llevan el código de la luz”).  Carole  Baggerly  investigadora de Grass  Roots  Health asegura que altos valores de vitamina D impiden que el cáncer se propague, y ha publicado  en la  Health Nutrition  en 2012 que el beneficio de la vitamina D solar es muy superior al riesgo de melanoma. El tiempo de sol que se requiere es clave para tener la dosis adecuada de vitamina D, no debemos quemarnos nunca, pero es un mito  que la exposición solar de solo  manos y cara sea suficiente para obtener la adecuada cantidad de esta vitamina como algunos facultativos aseguran. Al contrario de lo que muchas veces hemos oído aconsejar, las mejores horas para tomar nuestros 20 minutos de sol diarios son las horas centrales del día durante la primavera y el verano donde los ultravioleta UVB están más presentes (los UVA están presentes todo el año y a todas las horas del día). Otro mito es que un suplemento oral de vitamina D es igual de beneficioso que el sol pero sin riesgo de melanoma. Según estudios de la doctora Stephanye  Seneff, la exposición solar produce sulfato de colesterol en la piel, una sustancia soluble en agua que transportará  la pre- vitamina D (también producida en el mismo momento) ejerciendo protección cardiovascular adicional, por su parte, el suplemento de vitamina D por vía oral no tiene esta propiedad, es soluble en grasa y se transporta mediante el colesterol  LDL. En cierta medida, la protección cardiovascular de la vitamina D de procedencia solar  se debe al sulfato de colesterol.


En opinión de los expertos los dermatólogos  no se han actualizado en los 20 últimos años, han ignorado información esencial en el tema de la vitamina D  y la prevención (siguen hablando para sí mismos en su propio idioma). Solo la tuberculosis mata 1,5 millones de personas en el mundo comparadas con las 55.000 del melanoma (ya sabemos la relación que hay entre la  temida infección pulmonar  y los déficit de vitamina D). Las declaraciones públicas desafortunadas  de nuestros  facultativos  sobre el daño solar   y el melanoma,  que han regado los medios  a lo largo de estos últimos años, han  dejado una “huella imborrable” que da   fe  de este controvertido asunto  (no las comentaré aquí para evitar el sonrojo de sus autores y el asombro de los lectores).


El doctor Ackerman   fundó el centro de  dermatopatología  más grande del mundo, fue  fundador de dos revistas científicas de dermatología de prestigio internacional, ganador del Master Award  de la Academia de Dermatología de los Estados Unidos, y  precisamente publicó un  libro documental al respecto  de estos temas que lleva el título de Sol y La Epidemia de Melanoma: mito sobre mito. En éste libro explica que la evidencia científica que vincula el melanoma con la exposición solar NO ES CONVINCENTE. Cita también Ackerman un artículo publicado en Archive of Dermatology  con el que se llega a la conclusión de que los protectores solares  no han demostrado en modo alguno que prevengan el melanoma (como ha estado afirmando falsamente la industria de cremas  solares). Además el investigador hizo notar que los melanomas que afectaban a negros africanos, asiáticos y sudamericanos aparecían en zonas que casi nunca se exponen al sol como las plantas de los pies, palmas de las manos y membranas mucosas internas. En 1990 la OMS clasifica la radiación UV  de cancerígena sin hacer alusión a la sobreexposición, a la herencia, al tipo de piel, a las quemaduras  o a las condiciones del sistema inmunitario de las personas, ¡menuda forma de tratar este tema! En un estudio sueco publicado en 2014 por el portal inglés The Independent, el Instituto Karolinska dejó claro que las mujeres que  no tomaron  el sol en verano tienen dos veces más  probabilidad de morir  que los que sí  lo hicieron todos los días. Las conclusiones del estudio fueron que el dogma convencional de evitar el sol y usar siempre protector solar está  teniendo consecuencias  (inesperadas) muy negativas. Otro estudio publicado en 2011 por el Cáncer Prevention  Research asegura que la vitamina D ejerce protección a las quemaduras y al cáncer de piel, es decir, que la vitamina D producida por los UVB ayuda a contrarrestar el daño producido por los UVA (una cuestión de equilibrio). En el norte de Italia enferman más de cáncer de piel que en el sur donde hay un 50% menos. En mayo de 2013 la Sociedad Europea de Investigación Dermatológica,  por medio de los científicos de Edimburgo en el Reino Unido  acordaron  que los beneficios de la exposición al sol sobre la salud cardiovascular pueden ser mayores que los riesgos de desarrollar melanoma, en Europa se calculan entre 60 a 100 muertos de enfermedad cardiovascular por cada muerte por melanoma.

Ese mismo año la Escuela de Medicina de Harvad  sembraba las dudas sobre la idoneidad del uso generalizado  y continuo de protectores solares, puesto que las mujeres más expuestas a los rayos solares son menos propensas a la artritis reumatoide (las mujeres observadas desde 1976 al 1986 así lo demuestran,  pero a partir de 1986 se incorporan al estudio mujeres que utilizaban protectores solares, desde ese momento el beneficio se difuminó). Modernamente la OMS y la Comisión Europea apuntan a la búsqueda de equilibrio entre el riesgo de déficit de vitamina D y los riesgos de foto-envejecimiento, cáncer de piel o cataratas por exceso de radiación.
Esta fórmula clave explican los expertos de estos organismos, consiste en exposiciones cortas de entre 10 y 30 minutos de como mínimo el 18% de la superficie corporal sin protección solar de dos a tres veces por semana. En realidad los estudios demuestran que la mortalidad ocasionada por el melanoma  disminuye después de la exposición a los rayos ultravioleta B que generan vitamina D.

El efecto negativo sobre el medio ambiente que producen los protectores solares está bien documentado, el investigador español  Antonio Tovar desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) realizó un estudio en Baleares donde resalto que las cremas solares pueden tener efecto ambiental negativo muy considerable en las zonas turísticas, estos compuestos químicos aumentados de un 60% a un 90% (según temporada) tienen efectos tóxicos sobre el fitoplancton marino, los crustáceos, las algas y los peces. Se ha notado que en 98 horas los químicos de los protectores solares matan el coral, además favorecen el doble sexo en los peces.



El consejo de la OMS es que la población española debería de llevar protección todo el año, de llevar a la práctica este consejo tendríamos un impacto ambiental insostenible ya que todo va al mar (como los plásticos). Se han recogido muestras del agua de los ríos y de las conducciones de agua potable  en los EE.UU  encontrando  contaminantes  químicos de los protectores solares,  pero también  los han podido aislar en la sangre del 97% de las personas estudiadas y hasta en la leche de las madres lactantes (las propiedades preventivas de la vitamina D en el embarazo y en  la salud del futuro bebé se trató en el anterior artículo titulado “este consejo es mi mejor regalo”). Cierto es que la crema solar filtra los rayos solares pero hay estudios que ponen en duda su eficacia para prevenir el melanoma, lo puede mirar en el articulo del FIVE THITTY EICHT , pero ya lo dijo el crítico doctor Ackerman, que  incluso afirmó que los protectores solares aumentaban el riesgo de melanoma, pues según dijo, “las células de la piel no son de plástico”, si la untamos con un químico extraño provocando una reacción ácida, bloqueamos sus capacidades óptimas de autoprotección y adaptación naturales. En junio de 1996 la British Medical  Journal  publicaba que el uso de protectores solares podía provocar más casos de cáncer de piel porque inducía a permanecer más tiempo al sol sin quemarse, los autores de estudio advertían que los expertos médicos apenas  saben algo de la relación existente entre las quemaduras y el cáncer de piel (en realidad la quemadura puede resultar un mecanismo defensivo de la piel para evitar un mal mayor ,el cáncer de piel).

Los autores del estudio citaban estudios realizados un año antes en Europa occidental y Escandinavia donde se reflejaba que las personas que utilizaban protección solar sufrían de índices de cáncer de piel desproporcionadamente mayores que las que no lo usaban. Según el Centro Internacional de Investigación contra el Cáncer buena parte de los ingredientes de las cremas solares están clasificados como posibles cancerígenos o disruptores  hormonales para las personas.


Si los  rayos UV se clasifican como cancerígenos, ¿qué pasa con los protectores solares?, ¿evitan el cáncer o lo provocan? Una experiencia realizada en Australia publicada en PubMed  demostró que después de más de cuatro años de seguimiento a los adultos que empleaban protectores solares, presentaron LOS MISMOS CASOS DE MELANOMA  que los que no lo usaban. Otro estudio sueco por ejemplo, concluyó que los niveles más altos de melanoma coincidían con las personas que utilizaban protección solar respecto a las que no la utilizaban. La científica Elizabeth  Plourde en su libro “Bloqueadores solares, peligro ambiental” expone ampliamente toda la problemática expuesta anteriormente.  Considere por un momento que hace falta 30 ml de crema protectora tan solo para brazos, piernas,  cuello y cara de un adulto, y que hay que renovarla por efecto del agua o el sudor, esto hay que multiplicarlo por los miembros de una familia o  por los miles de millones de personas afectadas por ésta ocurrencia de la OMS y de los lobbies. Como resultado tenemos  una “sopa tóxica” para aburrir a todo el planeta, ¡es una locura, menudo chollo para estos fabricantes de  cosmética! Los bebés menores de 6 meses no deben usar crema solar, se deben proteger con gorros, camisetas y  debajo de una sombrilla, tampoco los niños deben usar estos productos con pulverizador por el riesgo de inhalación. Hay que tener especial cuidado de que no se quemen nunca, a ese fin es mejor sacarlos al aire libre en las primeras horas de la mañana o en horas finales  de la tarde.


Finalmente dedicaré unos renglones a clarificar los avisos de peligro hacia las camas de bronceado (camas de rayos UV). Es imprescindible concienciar a los menores de 18 años e idealmente también a los menores de 35 que NO utilicen estos dispositivos con fines estéticos (bronceado intensivo), porque esta práctica es de riesgo en personas de dicha edad. Partiendo de esta premisa es necesario que sepamos que se ha hecho un estudio meta-analítico que incluía 19 estudios durante 25 años. La Agencia Internaciones de Estudios Contra el Cáncer ha encontrado un aumento entre un 55% y un 75% más de probabilidad de contraer melanoma a los usuarios de las camas de bronceado en comparación con los que no la utilizaban, sobre todo en los menores de 18 años pero también en los menores de 35. Otro estudio realizado en Suecia halló un aumento de riesgo de melanoma “significativo” de un 30% (en términos relativos). Para que hagan ustedes la cuenta, este riesgo “significativo” en el argot científico-estadístico, quiere decir que es una cantidad suficiente como para ser tenida en consideración. Sabemos que una persona que no se broncea tiene un riesgo de melanoma de un solo 0,20% y otra que se broncea tiene un riesgo aumentado de un 30% a un 75% más, esto significaría que su riesgo de contraer melanoma seguiría siendo de un 0,35% como máximo (en términos absolutos), esta cantidad permanece  muy baja pues ni siquiera llega al CUATRO DECIMAS DE UN 1%.



Es necesario volver a repetir que los EE.UU, por ejemplo, solo el 30% de la vitamina D procede del sol y que por lo tanto la exposición a rayos UV es baja en general. El doctor Ronkaczmarek  miembro de la FDA (organismo regulador gubernamental para la salud de los EEUU) ha comentado estos meta-estudios sobre los aparatos de radiación ultravioleta haciendo la siguiente crítica: en primer lugar, es un inconveniente la posible inexactitud de los recuerdos que las personas participantes de los estudios tienen acerca de sus experiencias con el bronceado. También es un problema el desconocimiento de la cantidad de radiación ultravioleta emitida por cada uno de los aparatos que utilizaban las personas del estudio. Por último, comenta el doctor, no es posible distinguir entre los efectos de la exposición artificial y la solar que tuvieron las personas participantes (esto quiere decir que los estudios OBSERVACIONALES  que se realizaron  tiene problemas y por tanto sus resultados deben contemplarse con cierta reserva). La NCI (Investigadores Nacionales del Cáncer) informa que si se utilizan MÁS DE UNA VEZ  POR MES  estos dispositivos  AUMENTARIA  en  un 50%  el riesgo de melanoma. Como hemos explicado antes pasaría de un 0,2% de riesgo en las personas no usuarias a un 0,3% en las personas usuarias, si lo expresamos  en términos absolutos (COMO VE ESTAMOS HABLANDO DE NÚMEROS MUY PEQUEÑOS) por eso el doctor Shuster decía al principio que las estadísticas estaban siendo usadas para asustar y no para educar. En 2009 la OMS clasificó estos aparatos  de emisión UV como cancerígenos (como el jamón o la carne roja),  llegado  este punto cabe preguntarse si  podrían tener aplicaciones médicas saludables, no cosméticas.

 Un estudio reciente hecho en Canadá (país donde escasea el sol y la esclerosis múltiple es también llamada enfermedad del Canadá  por su gran prevalencia)  ha informado que las camas de bronceado pueden ayudar a optimizar los valores de vitamina D a sus usuarios. Según Grass Roots Health  serían eficaces para los meses de invierno según puede verse publicado en la revista Journal Dermato-Endocrinology. Los aparatos que se estudiaron tenían focos fluorescentes de 100 a 160 vatios que emitían luz ultravioleta B entre 2,2 y 4,2%. La doctora Samantha Kimbal directora de investigación comento que, “las camas solares permitían una exposición ideal controlada de casi el 100% de la superficie corporal pudiendo elevar los niveles de vitamina D en sangre a más de 40ng/ml  sin quemarse”. Recuerde que estas camas, aplicables en la lucha contra el déficit de vitamina D, deben ser de baja presión con balastros electrónicos no magnéticos, pues estos últimos emiten ondas magnéticas perjudiciales y un pitido característico  que no debemos escuchar en las camas electrónicas.

Para mejorar la adaptación de la piel a los UV y mejorar su autoprotección antioxidante, sobre todo las personas de piel blanca o delicada, es necesario que la dieta sea  suficiente en carotenos como los contenidos en tomates, zanahorias, batatas,  calabaza,  melocotón,  sandía, etc. También se puede usted suplementar con un comprimido del carotenoide  astaxantina, pigmento antioxidante de las algas que da el tono rosáceo al salmón. No debe olvidar tomar tres raciones semanales de pecado azul que llene de omega 3 sus paredes celulares, pues también le protegerá (si  usted no es de comer  mucho pescado o es alérgico al anisakis,  tome comprimidos de aceite  de krill que posee un omega tres   más biodisponible y contiene  además la astaxantina).Estos consejos son buenos para todo el año pero muy especialmente al comienzo de la primavera cuando la intensidad de las radiaciones crece.
Estimados lectores, si bien han podido  entrever  lo controvertido de este serio asunto del sol, y  los contrapuestos estudios y opiniones  vertidos en las revistas médicas y en los medios de comunicación, así como las distintos puntos de vista  de los científicos (con sus respectivos organismos), es claro que se hace demasiado ruido y se gastan demasiados recursos para algo que finalmente ha zanjado la OMS con un sencillo “sol y  luego sombra”. Con su  recomendación final de tomar  entre 10 y 30  minutos de sol varias veces en semana sin protección solar, la OMS  ha dado “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.  Luego lo mejor es protegerse en la sombra,  usar  sombrero y ropa clara, ésta será seguramente  la mejor y más sostenible de las soluciones (fíjese  que  buena sombra hace un sombrero mexicano). Recuerde que detrás de todo esto no hay más que una débil relación  no compartida  por todos  los científicos. Como dejó claro el doctor Ioannidis,  cuanto más intereses económicos haya en juego detrás de un estudio,  más probabilidad  tendrá de obtener resultados falsos, no solo lo dijo sino que lo ha demostrado sobrada y rotundamente, por ello es uno de los científicos  más influyentes de la actualidad (puede verlo en el artículo titulado  “El doctor  Ioannidis,  otro sabio griego irrepetible”). Los productos de protección solar ni evitan el melanoma ni deben crear la  falsa seguridad de que podemos estar más tiempo bajo el sol, no son para eso, éstos pueden hacer más daño que beneficio pues  los beneficios, como siempre, son  para  otros, no para  usted. Utilicemos el sol en nuestro provecho, sin escondernos de él como topos asustados ¡para luego enfermar! Todo ello, eso sí, con la debida prudencia, sin presiones interesadas en hacer negocios. No debemos  permitir que nos atemoricen con otro “cuento del lobo” ni que los diferentes idiomas de los mercaderes fomenten la confusión  en nuestra ya confusa  Babel de hoy.


¡Hagamos un brindis por el Sol!


 
Juan Carlos Fernández Salamanca






domingo, 22 de julio de 2018

Este consejo es mi mejor regalo


Para cuidarte  en momentos tan trascendentes  como en tu embarazo o la lactancia, sin olvidar el apoyo a la fertilidad que necesitas cuando estás “escribiendo a la cigüeña”, es necesario que sepas que puedes contar con el beneficio y la ayuda poderosa de tu amiga invisible la VITAMINA  D. Buena prueba de ello es la campaña ¡PROTECT  OUR CHILDREN NOW! (protege a tus hijos ahora) que fue lanzada en 2015 para combatir las deficiencias de vitamina D en mujeres embarazadas de todo el mundo, o  el estudio ODIN que  pretende dar soluciones a este problema también aquí en Europa, donde España colabora con la participación de la Universidad Complutense de Madrid. Lamentablemente tú no lo sabías y por eso te lo cuento en este artículo dedicado a ti. Por desgracia en el horizonte sanitario español   nada o poco se habla de este tema  y no por falta de investigación en nuestro país,  pues  ya en 2013 el Hospital Universitario Doctor Peset  de Valencia premió  una comunicación  que aseguraba  que suplementar con vitamina D a las embarazadas favorece el desarrollo óseo del feto. La doctora Sabonet  explicó que a pesar de vivir en un país con mucho sol las embarazadas tienen serias deficiencias de la  VITAMINA  DEL SOL. Destacó la investigadora de este estudio que numerosas enfermedades están  relacionadas con el déficit de vitamina D en el embarazo  tales como preeclampsia, diabetes gestacional, vaginosis  bacteriana de la madre, o  también los riesgos de tener parto por cesárea y  niños de bajo peso por adelanto del parto. También se refirió la doctora al retraso en el crecimiento intrauterino e infecciones respiratorias del recién nacido  cuando este también viene  con déficit de vitamina D.
Las doctoras del hospital San Carlos de Madrid,  Miriam De La Fuente y Diana Cuenca, recomiendan que se haga una analítica de control de vitamina D  AL TERCER MES DEL EMBARAZO (coincidente con el resto de analíticas).





Continuando en nuestro país,  pues aquí también se investiga, la doctora Eva Morales es autora de un estudio que dice   el déficit de vitamina D en el embarazo puede afectar al desarrollo cerebral de los bebes”  (¡serio asunto!). Esta investigadora de Sabadell ha trabajado con los datos ofrecidos en el gran proyecto INMA (Infancia y Medio Ambiente) que se ha realizado conjuntamente en varios centros hospitalarios españoles. Los niños cuyas madres tenían valores insuficientes de vitamina D en su analítica de sangre, obtuvieron menores puntuaciones en su función cognitiva y  psicomotora que los niños de madres cuyos niveles de vitamina D estaban por encima de 30ng/ml,  esto podría conducir  a niveles intelectuales inferiores  según piensa la doctora.

En el caso de mi propia hija  me empeñé en que le hicieran un control de VD a los tres meses de embarazo, aunque no sin reticencias, accedieron a pedírselo, afortunadamente    un  resultado de 30ng/ml (hacia el fin de la primavera) nos dio bastante tranquilidad aunque no fuera óptimo.
Según la doctora Morales, la vitamina D regula el desarrollo de la función placentaria por lo que su déficit en el embarazo se ha relacionado con un mayor riesgo de preeclamsia, parto prematuro y cesárea, así como un mayor riesgo de resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa y diabetes en el embarazo(aspectos estos últimos que se pretenden diagnosticar o descartar  con una curva de glucemia al tercer mes de gestación, pero ni caso a la vitamina D).

¿Qué sentido tiene entonces,  saber que tienes riesgo de diabetes si no se toman medidas efectivas? Aunque parezca increíble no se avisa de estos peligros  a las embarazadas en nuestros centros sanitarios y mucho menos  intentar prevenir las deficiencias,  para casi la totalidad de las embarazadas los beneficios de la vitamina D son un misterio. El doctor  Mercola que es un veterano autor y divulgador científico desde los EE.UU, tiene muy claras las ideas en este tema y no duda en decir que no controlar los valores de vitamina D en una mujer embarazada  es una práctica médica repugnante, pues el niño de madre deficitaria puede condicionar un peor desarrollo óseo pero también un sistema inmunitario débil con mayor suceptibilidad  de sufrir  infecciones respiratorias, asma, esclerosis múltiple, esquizofrenia o aumentar las posibilidades de padecer enfermedades cardiovasculares durante su posterior infancia .¡Nada más y nada menos! pero les cuento más, si  un  bebe es prematuro aumenta su riesgo de padecer autismo, parálisis  cerebral, asma, problemas intestinales, neumonía, problemas de vista, problemas de audición y problemas dentales. Precisamente el gran estudio INMA mencionado anteriormente pretende saber cómo el déficit de vitamina D en el embarazo condiciona la salud general del futuro recién nacido incluyendo  su posterior etapa infantil, adolescencia  o  posterior   edad adulta. Más recientemente, un estudio reporta que la perdida recurrente de embarazos  que afecta al  1% de las mujeres que intentan concebir, está relacionado con una baja cantidad de vitamina D en la madre. 

Los autores del estudio explicaron que esto era debido a que la vitamina D ejerce una función de modulación en el sistema inmunitario de la madre que  evita que este haga rechazo sobre el feto. A primeros de este año la Organic & Natural Healh  Associacion  ha presentado una solicitud ante la F.D.A (organismo gubernamental para la salud en los EE.UU) sobre la declaración de propiedades saludables de la vitamina D y el parto prematuro (como pueden comprender “en todas partes cuecen habas”, no solo a éste lado del charco). Las mujeres del sur de España tienen mejores niveles que las del norte pero el 50% de las analizadas tenían niveles bajos. Las más jóvenes, las de menor nivel cultural y las obesas,  todos estos grupos,  fueron los que tuvieron peores resultados. Por todo ello la doctora Morales recomienda tomar unos minutos de sol a diario y suplementos de vitamina D3 ya que los alimentos aportan una cantidad muy inferior a  la  requerida  para la salud de la madre y del feto.



En este momento hay que aclarar que los suplementos vitamínicos generales para embarazadas, que toman las gestantes cotidianamente, no contienen más  que 200 o 400 unidades de vitamina D , que sería el 10% de la necesaria, así lo ha avisado  también el laboratorio  fabricante de la marca líder de estos suplementos (no diré la marca). Esto reza también para el omega3, si bien los comprimidos de gestación contienen una pequeña cantidad, éstos no son los requeridos ni en la cantidad ni en la cualidad (se necesitan los omega 3 EPA y DHA). Por tanto, es necesario tomar la vitamina D3 (no D2) y los omega 3 en suplementos distintos además del complemento vitamínico general. En los EE.UU se llevó a cabo uno de los más sorprendentes estudios que demostró  claramente que cuando la madre alcanzaba LA CIFRA MÁGICA DE 40ng/ml  los partos prematuros se reducían a la mitad, también las infecciones prenatales y la diabetes gestacional. Ya en 2009 expertos del Boston Medical Center probaron que las mujeres embarazadas con deficiencia de VD tenían cuatro veces más riesgo de parto por cesárea. Esto lo explica muy bien el doctor Holick cuando dice que la deficiencia de VD genera debilidad en el músculo y en el nexo de unión de la placenta con el útero (por tanto los músculos  pélvicos se debilitarán, cosas  que también se han debatido  en congresos para ginecólogos en Sevilla por ejemplo). Este estudio de los doctores Hollis y Wagner se expuso en la conferencia de Brugge en Belgica y se publicó en 2011.

En clave económica, en los EE.UU se producen  casi medio millón de partos prematuros al año, uno de cada diez, para los que se calcula un gasto sanitario  de  12.000 millones de dólares,  consecuencia de la  atención sanitaria especial que se necesita, sin embargo se ha demostrado que podría  ahorrarse la mitad de este dinero si se diera a las madres la suficiente vitamina D  PARA QUE SUS VALORES EN SANGRE ALCANZARAN LOS  40NG/ML.



Finalizaré con unas cuantas cifras para mejorar la perspectiva en este tema. Las principales complicaciones en el embarazo (morbilidades) en la madre se reducen un 30% cuando esta tiene valores óptimos de VD en sangre. Analizando los partos prematuros plato fuerte de los estudios, se ha calculado que si la VD en la madre es menor a 20ng/ml tendremos 11´3% de partos prematuros, cuando es mayor de 20ng/ml los prematuros bajan a 8,6% y si los valores suben a 30ng/ml, entonces obtendremos el 7,3% de partos prematuros. Por último si fijamos un objetivo  de 40ng/ml de vitamina D en la madre, tendremos el máximo beneficio consiguiendo   reducir los partos prematuros en un impresionante 59 %(con respecto a las madres cuya vitamina D en sangre es de 20ng/ml). NO HAY QUE OLVIDAR QUE LOS PARTOS PREMATUROS REPRESENTAN EL 28% DE LAS MUERTES EN LOS RECIEN NACIDOS.

Si nos fijamos ahora en los valores de vitamina D  EN LA SANGRE DEL RECIÉN NACIDO, si estos son menores a 20ng/ml, los niños tendrán un 20% menos de puntuación en la Escala de Capacidad de Respuesta Social (escala que se emplea para medir el autismo).Pero si el niño tiene una cifra de VD en sangre mayor de 20ng/ml tendrá un 47%menos de posibilidades de padecer esclerosis múltiple que los niños que reportan cifras inferiores a 12ng/ml. En Canadá esta enfermedad muy prevalente, por la escasez de sol, se le llama también enfermedad de Canadá. El 86% de los niños asmáticos son deficitarios en vitamina D. El 87% de los niños recién nacidos (también el 67% de las madres) que tienen infecciones respiratorias  son deficientes en  vitamina D. Al corregir los valores de vitamina D en los niños se reduce un 42% los casos de gripe infantil, mucho más de lo que puede decirse de la vacuna y sin riesgo para la salud.


RESUMEN DEL CONSEJO:
Según los expertos consensuados,  se necesita tomar 20 minutos de sol varias veces en la semana,  sin protección solar, durante la primavera y el verano (en  horas centrales del día) exponiendo la mayor parte posible del cuerpo, esto podría ser suficiente para que los valores en sangre llegaran como mínimo a 40ng/ml (conviene realizar una analítica de control a mitad del verano).Durante los meses de embarazo transcurridos durante el otoño e invierno se debe tomar un comprimido diario de vitamina D3 con una dosis suficiente como para mantener unos niveles sanguíneos de 40ng/ml, la llamada CIFRA MÁGICA por su gran poder preventivo. Las DOSIS  necesarias para cumplir este objetivo estará  en torno a 4.000 unidades diarias pero, para evitar opiniones controvertidas, la mejor dosis individual es la que le marcará su propia analítica. No tema nada pues dosis de 10.000 o 50.000 unidades diarias o más, han sido probadas si toxicidad por más de medio año. 


Hágase ver sus cifras cuando comience a “escribir a la cigüeña” para ver cómo va  su inicio, otro control  a los tres meses de embarazo, y el último  a los seis meses para ver si necesita más minutos de sol, si es primavera o verano(donde no será necesario tomar D3), o más vitamina D3 si es otoño o invierno. Si no dispone de muchas oportunidades o si no es amante del sol, le conviene saber que la provitamina D  QUE SE FORMA EN EL SEBO DE LA PIEL TRAS LA EXPOSICIÓN AL SOL, tarda hasta 48 horas en ser llevada hasta el hígado, por tanto si se va a solear  por ejemplo tres veces semanales, deje partes de su piel (de las expuestas al sol) sin enjabonar para que no se pierda la grasa, por ejemplo espalda, piernas o brazos, a fin de que se absorba la mayor parte de la provitamina D. Por último tome alimentos marinos aunque ya sabe que solo obtendrá de ellos una pequeña parte de la vitamina necesaria, aunque sí tendrá todo el omega 3 que se recomienda. Su futuro bebe no debe nunca dejar de tomar su vitamina D SOBRE TODO EN OTOÑO E  INVIERNO durante todas las etapas de su crecimiento, adaptando la dosis a cada edad y descansando en primavera y verano. Es importante, sobretodo,  en las personas de piel clara  comenzar en abril sus exposiciones cortas al sol para ir adaptándose a la creciente intensidad de los rayos ultravioleta. 



También puede ayudar una dieta rica en carotenos antioxidantes como la zanahoria, el  melocotón, tomate,  sandía, calabaza que aumentan la protección natural de la piel, igual que el aceite de coco comestible (si lo aplicamos  como  after  sum natural es un buen antiséptico, hidratante y  además filtra un 20% de los ultravioleta que nos alcanzan la piel).

¡Cuídese y enhorabuena!
                                                 
                
Juan Carlos Fernández Salamanca


martes, 17 de julio de 2018

Tus 20 minutos de primavera llevan el código de la luz



Después de 1903, año en el que el médico danés  Niels  Finsen  ganó el Premio  Nobel  por utilizar  la luz solar en un exitoso  tratamiento contra  la tuberculosis, el conocimiento  de la helioterapia se  extendió de tal manera  que llegó a  utilizarse en más  de  165 enfermedades. En 1930 la comunidad médica europea  conocía y apreciaba muy bien el poder curativo del sol, el  mejor ejemplo de ello fue el médico  y escritor suizo Auguste Rollier  que llegó a dirigir  36 clínicas con un total de 1.000 camas.


Ubicando las clínicas sobre  los montes suizos, se conseguía más cantidad de radiación ultravioleta debido al menor espesor de la atmósfera.  Sorprendió  a los doctores que los pacientes que se soleaban con gafas de sol no se beneficiaban tanto como los que no las usaban. De ello se desprende que las personas que gozan de ojos sanos no deben  utilizar abusivamente   gafas con filtro solar durante su tiempo de  ocio o  con  una finalidad  puramente  estética,  ya que esta práctica no permite que la luz natural llegue al cerebro y paradójicamente podría aumentar  el riesgo de padecer  la temida  ceguera del adulto. Una mejor opción más saludable, siempre que se pueda, es el sombrero o la visera. Sobre 1960 la progresiva llegada de los antibióticos   entusiasmó a la comunidad médica que pronto abandonó  la helioterapia empujada por  la flamante Escuela Americana De Medicina. Entrados  los años 80 se envió a la sociedad un mensaje  bien distinto, pues  se advirtió  que  los rayos ultravioleta  aumentarían  el riesgo de contraer  cáncer de piel y en consecuencia deberíamos  protegernos de ellos. El sector productivo industrial conseguía así  construir  y  generalizar un conocimiento   acorde a sus intereses (mediante el uso del marketing del miedo), que ha calado  tanto en la población general como en los propios facultativos. Basta con  ver las recomendaciones  preventivas  de la O.M.S en este sentido (en nuestro territorio español, según este organismo, tendríamos que utilizar protección durante todo el año) para entender que son imposibles de llevar a cabo, no solo por los miles de millones de personas  a la que afecta en el mundo, sino por el impacto negativo en  el medio ambiente y la  carga económica para las familias, sin contar con  los  riesgos  para la salud que el uso de estos cosméticos podría  ocasionar (hoy día  en estudio). 

SIN NINGUNA EVIDENCIA SÓLIDA QUE LO DEMUESTRE, el astro rey ha pasado de ser motor de vida  para  todos los seres vivos de la tierra, a ser identificado  como un  enemigo que temer tanto  para  la salud como  para la belleza del cutis, sobre todo  el de las señoras. En el lado opuesto están los incondicionales  del  culto a la belleza que han puesto de moda un tono de piel muy  bronceado, nada saludable, imposible de conseguir sin atracones de insolación  nada recomendables que acaban quemando y envejeciendo la piel.  A la sombra de esta nueva epistemología INTERESADA  se están haciendo  negocios millonarios   y  también se ha incurrido en  “iatrogénesis”  social y cultural, un concepto del erudito  Iván Illich  que se trató en el  anterior  artículo “Espejismo de la medicina segunda parte”. Toda esta problemática llena de incertidumbre la trataremos ampliamente  en otro momento. Afortunadamente estos últimos años  traen vientos  de cambio, pues son miles los estudios científicos  donde se  involucra a   la vitamina D, reflejando así  el fuerte  interés suscitado por esta molécula prodigiosa producida  en nuestra piel bajo los  efectos de la luz solar.



De los resultados ofrecidos en  las revistas médicas  se deduce, sin lugar a dudas,  que la falta de exposición prudente a la luz solar es un factor de riesgo muy grave para la salud,  y  no al contrario. Aunque la O.M.S parece estar suavizando su postura, los dermatólogos (no son la totalidad por fortuna) aún no han variado  la óptica imperante del miedo que otras especialidades médicas   empiezan lentamente  a superar. Éste es el fundamento de este  artículo, poner de relieve la importancia capital que tiene en nuestras vidas este astro Sol, más allá de su conocido beneficio  sobre  el sostenimiento  de los  huesos, o el uso estético de moda. Esta es sin duda  una de las informaciones más valiosas que se puedan ofrecer  a día de hoy  para el autocuidado preventivo  de la salud en general  ya que,  repito,  no exponerse al sol con regularidad y prudencia durante todo el  año, es causa de la misma  cantidad  de muertes que el tabaquismo.

Lo primero recordar el famoso experimento del bioquímico Fritz-Albert Poop, lo llamó “el código de la luz”, pues en dos cubetas puso sangre humana y solo en una de ellas añadió una bacteria patógena capaz de producir enfermedad. A continuación hizo pasar la luz solar de una cubeta a otra observando que en las dos se producían anticuerpos a pesar de que sólo  una de ellas contenía el patógeno. Repitió la prueba en una segunda ocasión pero colocó un filtro ultravioleta entre ambas cubetas a fin de que la luz no pasara de una a otra. Con esta variación solo se crearon anticuerpos en el envase que contenía el patógeno bacteriano, en el otro no. Se dio cuenta el investigador, que la más antigua forma de comunicación entre las células  se establecía mediante un  CÓDIGO DE LUZ, sabemos hoy que los linfocitos T, al igual que otras células del cuerpo, son fotosensibles. Debemos tener  en cuenta que el  28% de nuestra composición genética varía de invierno a verano (la vitamina D  controla una porción de ella) adoptando  un modo inflamatorio y antiinflamatorio respectivamente, defensa y reparación. Curiosamente por este motivo nuestro colesterol aumenta en invierno ¡extraordinario! ¿No?   
Nuestra piel es como una central fotovoltaica, igual que las plantas, capaz de producir muy variadas  reacciones químicas (por exposición a las distintas longitudes de ondas lumínicas tanto infrarrojas como ultravioletas)  necesarias para  hacer funcionar saludablemente y con eficiencia  nuestro complejo cuerpo. Concretamente  la luz es de vital importancia ya que bajo su influencia se producen en la piel diferentes sustancias como el  sulfato de colesterol, endorfinas, cortisol, óxido nítrico, la hormona  solitrol  y  la vitamina D, sin olvidar  la influencia que ejerce  sobre las  hormonas  sexuales  y también a  la  pineal, la melatonina.  Se ha investigado que estas longitudes de onda lumínicas pueden reducir la presión arterial, el pulso cardiaco,  mejorar la memoria, oxigenar los glóbulos  rojos (de mucho interés en los pacientes de pulmón), estimular  la glándula  tiroides y la producción de glóbulos blancos, regular los ciclos del sueño, mejorar  la apnea de sueño, normalizar  el estado de ánimo, reforzar el sistema  inmunológico, inactivar  bacterias de la piel, cicatrizar las  heridas,  prevenir la ceguera en adultos y la miopía en niños, efectos muy  beneficiosos  para un sin número de problemas. Hoy día se empieza a comprender que la luz puede “estructurar”  el agua de nuestro cuerpo y la de los caudales naturales  dándoles  una configuración   hexagonal  que ayuda en  el sostenimiento de  nuestra bioelectricidad, pero esto es otra historia “un romance” entre el astro Sol y los átomos de hidrogeno del agua. Por tanto también en otoño e invierno debemos procurarnos unos minutos de sol directo,  en al menos un pie cuadrado de nuestro cuerpo, pues  aunque casi no lleguen rayos ultravioleta tipo B,  ya sabemos que el resto de longitudes de onda como son  los UVA, la luz azul  o los infrarrojos (estos últimos representan el 40% de la radiación) son también necesarias. Dicho sea de paso, el alumbrado de los hogares y de las calles durante la noche debe ser de luz amarilla  para  que  predominen  los  infrarrojos que inducen al sueño (igual que cuando en el pasado se utilizaban las brasas incandescentes  y las velas o el gas). Los infrarrojos del espectro de luz solar  propician  la relajación de los vasos sanguíneos activando el óxido nítrico,  estimulan a las mitocondrias para que controlen la reparación celular (éstas deciden que célula debe morir o vivir) y tercero, los infrarrojos actúan sobre  el citocromo que a su vez estimulará  a las mitocondrias, nuestras fábricas de energía celular, para que activen  su producción  de ATP. 

Esto ha hecho pensar a los científicos que los humanos también podemos producir y mejorar nuestra energía mediante la luz COSA FANTÁSTICA PUES EL CORAZÓN Y EL CEREBRO SON LOS QUE MÁS MITOCONDRIAS TIENEN  AL SER ESTOS LOS  QUE MÁS ENERGÍA NECESITAN. Una de las aplicaciones de gran utilidad y simpleza  es la lámpara de infrarrojos para tratar de frenar o prevenir la demencia y el Alzheimer (un económico tratamiento que consiste en  proyectar  luz infrarroja sobre la cabeza). Se ha comprobado que en los países con menos horas de sol hay más Alzheimer  por ello crece el interés científico en este sentido. EL IMPACTO DEL INFRARROJO  ES  SIETE VECES SUPERIOR AL MEDICAMENTO MÁS UTILIZADO PARA ESTA ENFERMEDAD, EL ARICEPT, ¡fantástico! También la luz solar puede usarse como antiséptico ambiental  máxime cuando algunos  de los problemas más acuciantes en la práctica médica actual son las infecciones contraídas en los hospitales, la desinfección de las estancias o quirófanos  y las resistencias a los antibióticos. Solo unos datos, la luz azul  inactiva en unos pocos minutos  al temido estafilococo áureo resistente a la  meticilina (SARM), a su vez  los ultravioleta matan el 90% de las bacterias ambientales resistentes  incluida la de la tuberculosis, evitando en este último caso  un 70% su propagación.

Las más fascinantes ventajas de tomar el sol en  primavera y verano  es la producción de vitamina D en nuestra piel, que transportada por el sulfato de colesterol  (que también se forma en la dermis por la influencia  de los rayos UVB) viajará hasta el hígado y después a los riñones de donde sale  activada para ser repartida  por todo el organismo. La vitamina D es una potentísima vitamina  que desgraciadamente no podemos  obtener en suficiente  cantidad de los alimentos (apenas un 20% de la necesaria)  y  por tanto  la mayor parte la debemos  sintetizar  bajo  influencia solar, es  por eso que se la considera, hoy más que nunca, una hormona  reguladora ubicua que tiene  receptores en todas las células. Sabiendo que la inclinación solar en España  es inferior a 50 grados  durante el otoño e invierno, es imposible que pasen  suficientes  rayos ultravioletas  B  a través de la atmosfera, de forma que no se sintetiza  vitamina en esos meses. El consejo será  tomar muchos alimentos  marinos  en estas dos estaciones  del año y tomar suplementos en comprimidos  de vitamina D3 (o utilizar  una cama de bronceado de balastros electrónicos, no magnéticos y de baja presión, en este caso muy  pocos minutos y  solo cuando no se tengan mejores opciones). Se  ha estudiado que en la generalidad de los países, tanto del hemisferio  norte como del sur, existe deficiencia de vitamina D, en España la deficiencia alcanza al  50% de la población en verano , aumentando mucho este porcentaje  en invierno, lo mismo ocurre en Marruecos que en  Málaga o Cantabria. El mayor investigador de este tema  el doctor  Holick, que por cierto visitó Madrid  hace tres años  para  dar una conferencia  ante  un nutrido grupo de nuestros médicos, asegura que este problema biomédico al que nos enfrentamos (la deficiencia D)  es uno de los mayores de la actualidad.

Mil millones de personas en el mundo  padecen déficit D, en los E.E.U.U se calcula que 50.000 personas mueren al año por falta de sol.  Las autoridades sanitarias del Reino Unido o Canadá  ya han alertado a la población de esta deficiencia y recomiendan tomar suplementos a diario. Se ha puesto  en marcha un gran estudio de investigación europeo con el nombre de ODIN para sensibilizar a la sociedad y a los profesionales en la búsqueda de  soluciones a esta amenaza contra  la salud pública (también en los E.E.U.U tienen programas en marcha como D-ACCION  o   “proteja a sus niños ahora”), la Universidad  Politécnica de Madrid  tiene parte en este proyecto que aún no ha concluido.

Llegado a este punto se preguntará por qué es tan importante mantener niveles saludables de vitamina D todo el año, la respuesta es sencilla pero encierra una gran complejidad. Como hemos dicho hay receptores de VD en todas las células y por lo tanto todas  están sujetas a su influencia,  incluso cuando comienzan las primeras células tumorales (cáncer). La VD orquesta  tres funciones vitales  de forma directa o indirecta,  como hormona  maestra tiene  influencia en nuestra epigenética  y  controla  parte de  la expresión  genética,  actúa    sobre  la diferenciación celular,  modula  el sistema inmunitario  y tercero, rige  la función hormonal, ¡nada más y nada menos!, sin la suficiente cantidad de  vitamina  nuestros linfocitos ”asesinos”, esenciales para  nuestra defensa,  no se activan. Por tanto un buen número de enfermedades crónicas , infecciosas e inmunológicas  se pueden beneficiar de unos valores altos de  VD en sangre, YA SEA PARA MEJORAR SU CURSO SI YA  SE HAN PRODUCIDO ,O  SEA  PARA MINIMIZAR EL RIESGO DE PADECERLAS  O  RETRASAR SU APARICIÓN, estas son las más importantes: Síndrome metabólico, enfermedad del corazón, enfermedades de la piel (psoriasis), diabetes (tipo uno y dos), problemas con el colesterol y los triglicéridos en sangre, enfermedades vasculares (arterioesclerosis), enfermedades inflamatorias (artritis),esclerosis múltiple ,epilepsia, enfermedades infecciosas  como  la tuberculosis (que mata un millón y medio de personas cada año en el mundo siendo la causa principal  de muerte por infección) , o el virus del papiloma humano que aumenta su prevalencia (su presencia) cuando los valores de VD son bajos, y lo mismo reza para el  tratamiento o la prevención del temido cáncer … SIN QUE ESTO SEA UNA PANACEA  tener niveles altos de VD entre 40ng/ml. Y 60ng/ml o más, tiene una poderosa  influencia preventiva y fortalecedora  real para nuestra salud así como para  el retraso del envejecimiento. Precisamente  las personas mayores  van  perdiendo paulatinamente su capacidad de síntesis de VD por la piel, otro síntoma de envejecimiento que deja a este numeroso grupo de personas sin defensas ante todas las enfermedades. La hormona actúa como lo hace un antivirus informático, de la misma manera que  este  protege  la integridad de nuestro ordenador y sus funciones, la vitamina D  hace el control y la vigilancia en nuestras células (aunque no hay antivirus perfecto ni tampoco dos personas iguales). 

Ahora sabemos que el valor de la vitamina D  ES MUCHO MAYOR DE LO QUE SE SABÍA HACE TAN SOLO 10 AÑOS y  en términos preventivos,  los fármacos o las tecnologías  médicas ESTÁN MUY  LEJOS DE IGUALAR   LO QUE  ESTA  HORMONA PUEDE HACER POR USTED.  Si aún no está demasiado sorprendido siga leyendo esto que sigue. En un informe analítico se considera suficiente  una concentración de V.D en sangre que llegue a 30ng/ml (LA MAYOR PARTE DE LA POBLACIÓN ESTÁ POR DEBAJO DE ESTA CIFRA Y MUCHOS NO LLEGAN NI  A  10ng /ml) pero un surfista en Florida alcanza una cifra de 70ng/ml y el vigilante de la playa, que no está metido de continuo en el agua, alcanza los 100ng/ml,  ¡estos gozan sin duda de mejor salud!    Siguiendo este  ejemplo, podemos alcanzar valores altos en primavera y verano con solo tomar  20 minutos de sol directo varias veces en semana sin protección solar ni cristales de por medio,  algunos minutos menos serán suficientes  si su piel es blanca tipo 1 o tipo 2 (pero en  otoño e invierno será necesario tomar un suplemento en forma de comprimidos). Usted  puede medir sus valores de VITAMINA  D  mediante una analítica de sangre  normal o si  lo prefiere, puede  hacerlo desde casa mediante un kit (para vitamina D)  de venta en red o en establecimientos  para productos sanitarios, así sabrá  en cada época del año si tiene que tomar más minutos de  sol o más vitamina D3 por vía oral. Para la mayoría de las personas una dosis de 5.000 unidades   será la ideal para mantener los niveles por encima de 40ng/ml en la época invernal.

Aunque esta vitamina es de venta libre en los establecimientos de nutrición, herbolarios  y  parafarmacias (no se dan casos de toxicidad) no todos los facultativos  tienen la misma idea de su  dosificación,  POR TANTO SOLO  SU PROPIA  ANALÍTICA DE SANGRE  LE DARÁ  LA CLAVE DE LA CANTIDAD QUE NECESITA PARA SUPERAR LA CIFRA MÁGICA DE 40ng/ml. ¡No tema nada! pues dosis de 10.000 unidades o hasta 50.000 son tolerables  por más de medio año y son muchos los institutos de investigación que manejan dosis diarias de 8.000 unidades o  más. Mi familia y  yo tomamos 5.000 unidades durante los seis meses de frío. TAMBIÉN MI HIJA DURANTE  EL EMBARAZO se suplementó con vitamina D,  pues en esta etapa adquiere  singular  importancia tanto para la madre como para el futuro niño, incluso para prevenir riesgos de enfermedades en su posterior desarrollo infantil, los pequeños  y los  escolares no deben descuidar sus suplementos en invierno (adecuándolos a su peso como es natural).

Pero hay muchas más razones por las que  debería usted tomarse muy en serio  sus niveles de vitamina D, haré un resumen  a continuación de las ventajas de tener concentraciones en sangre de  40ng/ml o más de ésta increíble vitamina: En un estudio publicado en junio del 2014 en B.M.J, unas tasas bajas de vitamina D están ligadas  a  un   aumento del  57%  en la mortalidad (sumando  todas las causas). Según Holick, Grant y Garland en Gran Bretaña habría 22.000 fallecimientos menos por cáncer todos los años si la población tuviera una mejor tasa de vitamina D, y esto es    porque se puede reducir un  67%  el riesgo de cáncer  (promedio)  solo con mantener niveles altos de V.D  todo el año, ¡merece la pena tomarse la molestia de cuidarla! También  nuestro veterano investigador Alberto Muñoz  Terol   avisó ya en el año 2011  que  si se evitara la carencia  de esta vitamina,  podrían evitarse  en España 5.000 muertes al año solo por cáncer de colon (la mitad de las que se producen, ¡menuda noticia!). Además,  habló también  nuestro eminente doctor murciano de las altas  reducciones   en la tasa de cáncer de mama, útero  y próstata,  muy buena noticia ésta, habida cuenta que el marcador prostático P.S.A  en los varones  también ha fallado para alertar de un posible cáncer prostático,  desaconsejándose    su utilización en la actualidad. En el caso del cáncer de colon se ha calculado una reducción del riesgo en un 80% con buenos niveles de vitamina D en sangre… ¿NO SERÍA MEJOR PREVENIR  QUE INTENTAR CURAR  PRECOZMENTE?,  PUESTO QUE  IMPONER UN  TEST DE SANGRE  OCULTA EN HECES PARA MAYORES 50 AÑOS, ¡NO HACE DISMINUIR  LA MORTALIDAD TOTAL POR TODAS LA CAUSAS EN EL GRUPO INVESTIGADO!  Si se implantara el test en toda España, se reduciría en 1% las muertes por cáncer de colon,  es decir, 100  fallecimientos al año (según se desprende de los estudios disponibles), pero con la vitamina D  ¡se salvarían  5.000  personas!   En cuanto al cáncer de mama, la vitamina D  reduciría el riesgo de padecerlo en un 83%, mejor medida también que hacer mamografías  anuales a las mayores de 50 años, donde solo se beneficia UNA mujer de cada 2.000  en DIEZ años , ¡una barbaridad!. La leucemia vería reducido su riesgo en un 50%. Más de 800 referencias médicas recomiendan la vitamina D para prevenir el cáncer, seguro  que a usted no  se le ha  informado de  esto en sus centros sanitarios ni  lo ha oído comentar,  ni de pasada,  en” los programas de salud  televisivos”,  y  no por falta de evidencias probadas… ¡EN FIN…!  También disfrutará de un descenso de un 50% en el riesgo de infarto, pero  SI LO PADECIERA , TENDRRÍA  UN 100% MÁS DE POSIBILIDADES DE SUPERARLO  (ADEMÁS  LA V.D ES MUY EFICAZ PARA MEJORAR LA INSUFICIENCIA CARDÍACA TAN EXTENDIDA ENTRE NUESTROS MAYORES). Acometer  esta medida, cómo no, también es mejor que tomar  estatinas  (las pastillas del colesterol) ¿por qué  será?... Se reduciría el riesgo de gripe en un 83% ¡superior a la vacuna!, y sin efectos secundarios, sino todo lo contrario (¡pero no lo verá en  la tele!). Continuaré con un resumen de datos muy a tener en cuenta que no puedo obviar. Un 80% menos  de riesgo de padecer  la temida esclerosis múltiple, un 50% menos de padecer fracturas y osteoporosis (frente a una disminución pírrica con los fármacos del  1% al 7% según el tipo de fractura), también disfrutaremos de una disminución del riesgo de padecer diabetes tipo uno en un 71%, el asma caería el riesgo en un 63%,el  de la demencia (que tantos ancianos la padecen) disminuiría en un 125%, ya sabe que puede tratarse y prevenirse con infrarrojos (JUNTO A OTROS TRATAMIENTO) con resultados mejores que con el fármaco ARICEPT ,también bajaría el riesgo de depresión y disfunción eréctil. ¡Asombroso!

Son miles los estudios en todo el mundo que se han realizado y se están realizando en torno a la VD en los últimos años, por ejemplo, en la Universidad Complutense de Madrid los doctores Gonzalo-Gross  y  Valtueña  realizaron un estudio publicado  en 2015 que explicaba que los niveles bajos de vitamina D en NIÑOS  incrementaba el riesgo cardiovascular (se midió tensión arterial y triglicéridos) .Otro estudio en España publicado en News Medical  Life  Sciences  aseguraba que EN ESPAÑA,  solo  20 minutos de sol tomados alrededor de mediodía (SIN PROTECCIÓN SOLAR), serían  necesarios  en primavera y verano para cubrir nuestras  necesidades de vitamina D   (para personas de una piel  tipo  III  que es la más común aquí). Este es pues el consejo a tener en cuenta en estas fechas de primavera y verano pero  sin olvidar  que es una costumbre saludable también para el invierno, como hemos dicho antes.
Me alegro de poder dar excelentes  noticias también para las mujeres embarazadas o que planean su embarazo, así también  para las lactantes y sus pequeños, pero esto será en un próximo artículo con el  nombre   ” Este consejo es mi mejor regalo”.


Finalmente es recomendable para todos  una alimentación rica en frutas y verduras llenas de carotenos como zanahoria, tomate, melocotón, sandía,  calabaza…pues  son la mejor manera de ir preparando nuestra piel para el verano. Se debe empezar en primavera con  exposiciones cortas al sol  para ir adaptándose a la nueva  intensidad  de la luz, más importante aún si no se ha expuesto a él en invierno. Para los más exigentes o de piel más delicada, el  carotenoide   astaxantína es un refuerzo antioxidante  que puede tomar en capsulas al comienzo de la temporada estival para reforzar las defensas en la piel (este carotenoide es el responsable del color rosa del salmón). Una vez trascurrido el tiempo de exposición  prudente lo mejor es vestir camiseta y sombrero, mientras  busca  una buena sombra.  Debe valorar el uso de prendas certificadas  con filtro UV  y evitar las horas centrales del  día en verano (con excepción de los 20 minutos necesarios para abastecerse de vitamina D) esto es PARTICULARMENTE SERIO  para las personas de piel muy blanca y sensible quienes deberán asegurarse de no escasear de omega tres por este mismo motivo. Se puede recurrir a un suplemento alimenticio de omega tres, de aceite de krill, que contienen  astaxantina natural. Es una buena estrategia ADICIONAL no enjabonar la espalda o piernas  hasta 48 horas  después de una exposición solar INTEGRAL, pues durante ese  tiempo  el sebo de la piel contiene  PROVITAMINA  D, enjabonar estas zonas inmediatamente después de asolearse  impediría la total absorción de esta molécula, cosa no conveniente sobre todo a los veraneantes de fin de semana o a los que por su tipo de piel no desean tomar el sol  con demasiada frecuencia.



Si todavía cree que la vitamina D no es tan importante, compare los  900 muertos anuales de cáncer,  melanoma o  de la gripe, con las 100.000 defunciones que se producen por el total de los distintos tipos de cáncer en España, y tampoco  olvide echar cuentas de las  muertes producidas  por el nutrido grupo de enfermedades diversas  que  la vitamina D podría ayudar a prevenir (bastante más del doble que las del cáncer en general). Supongo que comprenderá ahora por qué el doctor  Holick  se lamenta de esta catástrofe a la que se debe enfrentar la biomedicina actual. En España el experto doctor madrileño Sánchez  Franco, desde su veterano punto de vista como endocrino, también se lamenta de falta  de sensibilización  en nuestra clase médica para afrontar esta amenaza para la salud   hay que extender los controles y la suplementación”, advierte nuestro doctor.

¡NO DEJE QUE LE AMARGUEN EL VERANO!

Juan Carlos Fernández Salamanca