Juan Carlos Fernández Salamanca
El brillante investigador español Rafael de Cabo dirige el Grupo de Investigación Nutricional en Envejecimiento de Baltimore; cito textualmente uno de sus paper de PubMed, 2018 con el título Un tiempo para el ayuno: el ajuste de tamaño y la frecuencia de las comidas han surgido como herramienta poderosa para mejorar y posponer la aparición de enfermedades y retrasar el envejecimiento, mientras que los periodos de ayuno con o sin restricción de calorías, pueden tener profundos beneficios para la salud.
Los esfuerzos deben dirigirse a la integración de la dieta nutritiva y equilibrada con un tamaño de comidas controlado y patrones y períodos de ayuno para desarrollar estrategias para prevenir, posponer y tratar la carga de enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento. Además de la cantidad y el intervalo entre comidas el investigador hace hincapié en no descuidar tampoco la nutrición y el equilibrio de las raciones, en adelante quedaran extensamente desentrañados todos estos temas.
Para entender como las proteínas (los aminoácidos) y los hidratos
de carbono (azúcares) son capaces de sobre estimular las vías de
señalización de nutrientes causando alteraciones, haré aquí un breve inciso
para recordar cuáles son y cómo pueden causar tales desordenes.
La primera es la más conocida,
la hormona insulina, cuando ésta se eleva puede reajustarse mediante la reducción
o la supresión de los cereales (pan y arroz blanco), azúcar, zumos y demás
bebidas y alimentos que los contengan. En menor medida la insulina se ve
estimulada por las proteínas, sabemos que la hormona puede dar la orden de
transformar la proteína sobrante en glucosa, y posteriormente ésta se
transformará en grasa si hay mucha glucosa circulante. Sobre estimular
la producción de insulina mediante un alto consumo de los mencionados alimentos
nos lleva a la diabetes, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y
cáncer. La insulina activa tanto al crecimiento celular como a la síntesis de proteínas
(es anabólica) por tanto está ligada tanto al metabolismo como a las vías de
crecimiento. La restricción calórica y el ayuno hacen descender
los valores de insulina, y con ello desciende el crecimiento y se prolonga la
vida. La doctora Cynthia Kenyon (investigadora del envejecimiento en la
Universidad de California y descubridora del gen llamado muerte) practica
una dieta baja en hidratos de carbono desde que descubrió que los bajos
niveles de insulina tiene efectos beneficiosos en la prolongación de la vida.
La IGF1 (factor de
crecimiento insulínico), se trata de la hormona del crecimiento unida a
insulina, se sabe que valores altos estimulan el crecimiento y reducen la longevidad,
las personas vegetarianas que consumen menos proteína tienen niveles inferiores
de IGF1, por tanto, la reducción de proteínas sin reducir las calorías
puede favorecer también la salud y la longevidad (es un arma anticáncer). Las
personas afectadas de SÍNDROME DE LARON tienen poca hormona de crecimiento y
menor estatura, pero son inmunes a la diabetes y al cáncer.
La mTOR: (diana de
rapamicina en mamíferos) esta vía de señalización celular se estimula con
los aminoácidos y las proteínas, obtener suficientes proteínas es importante,
pero para prolongar la vida es importante no tener un exceso de mTOR. La
carne resulta demasiado nutritiva por tanto sobre estimula esta
vía, mientras que la proteína vegetal lo hace menos. La mTOR
favorece el crecimiento o la cicatrización de heridas, que es bueno para los
jóvenes, pero para los adultos juega en contra causando envejecimiento y proliferación
celular inadecuada (cáncer).
Si controlamos mTOR a la baja no solo reducimos el
crecimiento celular, sino que favorecemos los mecanismos de reciclado (autofagia)
necesarios para mantener la salud y la longevidad. El té verde es
un inhibidor que deprime la mTOR y conduce a las células cancerígenas
hacia la muerte programada (apoptosis) mediante la epigalocatequina galato. Esta
hierba maravillosa ha demostrado ser un buen antioxidante y antienvejecimiento
(engaña a las células simulando que estamos ayunando) con poder termogénico
(quemando grasas). Un estudio de la Universidad de Tohoku en Japón publicado
en American Journal of Clinical Nutricion, descubrió que el consumo regular de té
verde ayuda a prevenir las discapacidades funcionales que aparecen con la
edad (parece que también protege la capacidad cognitiva).
Por último, la AMPK: este es un sensor señalizador de energía como el piloto del combustible de un automóvil, se encenderá cuando falte gasolina, se activa cuando detecta niveles bajos de energía global, en este caso ayuda a quemar grasa y perder peso y mejorar la captación de glucosa (muy importante para los diabéticos). Cuando se activa la AMPK, manda detener el crecimiento y la multiplicación celular, no discrimina ningún nutriente concreto por lo tanto se verá afectada por la restricción calórica y el ayuno. Si la energía es alta se apaga y si baja se enciende, nos conviene activar AMPK con frecuencia de ahí que medicamentos como la metformina (utilizada en la diabetes) que activan la AMPK, han demostrado tener efectos antienvejecimiento y anticancerígeno. Sustancias vegetales como el té verde, el chocolate, la capsacina (de los pimientos), cúrcuma, berberina, ajo, el resveratrol del vino tinto o las uvas también activan la AMPK, en este sentido son
Expertos como el doctor James DiNicolantonio o el doctor
Jason Fung piensan que la restricción calórica es una estrategia difícil de
llevar, sobre todo por el riesgo de desnutrición, si no se tiene cuidado con la
selección de los menús.
Argumentan que, puesto que el cuerpo no tiene
contadores de calorías, deben ser las variaciones hormonales las responsables del
efecto beneficioso del cambio en la dieta. Desde su perspectiva deberíamos jaquear
al cuerpo con cambios en la proteína de la dieta y tener en cuenta, por
ejemplo, el consumo de té verde y las fuentes de resveratrol (suplementos).
Hay personas que hacen ayunos de muy pocas calorías (entre 400 a 600cal)
alternando con días de alimentación sin límite de calorías, esta forma de
ayuno intermitente da resultados parecidos a una restricción calórica diaria.
El ayuno diario de 12 horas (se alimenta entre 08h a
20h. o de 09h a 21h. por ejemplo) es otra buena opción estratégica para
integrarla a diario, pues induce al organismo a una alternancia entre alta y
baja disponibilidad de aminoácidos y energía, por esta razón se potencia la
longevidad.
El afamado investigador genetista D. Sinclair, seguidor
fiel del ayuno intermitente (saltándose comidas), ha descubierto que unas
proteínas celulares (mitocondriales) llamadas sirtuinas tienen labores
reparadoras y rejuvenecedoras, concretamente la sirt1 y sirt3 se pueden
estimular con el ayuno intermitente, otro mecanismo que nos puede
favorecer.
Como hemos visto las proteínas son un arma de doble filo, Valter
Longo nos avisa que es suficiente con 0.8g. de proteína por kilo
de peso, por otra parte, la proteína excedente puede hacernos ascender de
peso. Los científicos piensan que los beneficios de la restricción calórica
pueden venir de la restricción de las proteínas y que por lo tanto
limitarlas puede tener beneficio para la longevidad, aunque no se restrinjan
las calorías, ¡esto ya es un plan más llevadero! Pero no significa que
restringiendo las proteínas podamos saltarnos la regla de limitar al máximo los
dulces, las bebidas endulzadas, los cereales, los zumos etc. (ya hemos visto
como las proteínas son capaces de sobre estimular la mTOR, la insulina y IGF1).
Al contrario, si se reducen las calorías y se aumentan las proteínas aumentaríamos
el crecimiento y no la longevidad, esto es muy peligroso a largo plazo.
A partir de los 65 o 70 años se puede aumentar un poco las proteínas (de tipo
animal) para evitar la pérdida de musculo (sarcopenia) que acorta la vida. Está
probado que el exceso de proteína (también los alimentos y bebidas azucaradas,
la harina de trigo, los zumos etc.), en virtud de los mecanismos antedichos, favorece
la diabetes, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y otras
ligadas a la vejez como: aterosclerosis, obesidad, síndrome metabólico,
hipertensión etc. La proteína vegetal parece tener efectos diferentes como veremos
a continuación.
Se ha establecido que la abundancia del aminoácido METIONINA,
muy presente en la proteína animal, tiene un rol importante en la
sobreestimulación de los sensores de crecimiento referidos anteriormente. Por
el contrario, LA SOJA y el resto de las legumbres tienen un escaso contenido
de este aminoácido azufrado (que es limitante), además las proteínas de
la soja como las de los garbanzos o las alubias son menos biodisponibles (se
absorben en menor proporción) que la proteína animal, esto también es ventajoso
porque ambas propiedades son idóneas para reducir la cantidad de proteína, y en
particular acotar el aminoácido metionina. La clave está en alternar la
proteína animal y la vegetal limitando la dosis total (máximo 0,8g.de proteínas
por kilo de peso corporal).
Toda la vida hemos
tratado de combinar en una misma receta las legumbres y el arroz (cereal), para
obtener una mezcla completa de aminoácidos esenciales lo que falta a las
legumbres lo aporta el arroz y viceversa. El pescado tiene la mitad
de la densidad de proteína que la carne y proporciona las grasas esenciales
omega tres, por eso goza de la aprobación de los expertos en dieta mediterránea
como mejor opción a la carne. En ratones una dieta con poco contenido de
metionina reduce la grasa y mejora la sensibilidad a la insulina y el
metabolismo de la glucosa.
A la soja se le ha llamado la carne vegetal por
contener todos los aminoácidos esenciales, una superlegumbre con poca cantidad de
metionina que la hace aún más recomendable. Ésta proteína tiene propiedades
únicas más allá de su valor nutricional, tales virtuosidades para mejorar el
perfil de riesgo cardiovascular son objeto de estudio desde hace años.
Un estudio en PubMed.
Citocina 2020. Diciembre. Se revisaron 51 ensayos con la conclusión de que la
suplementación con productos de soja redujo la PCR (un marcador de inflamación
general). Esto es importante porque la inflamación general de bajo grado es un
problema del envejecimiento (inflavejecimiento).
Otro paper reciente de marzo de PubMed. Br J Nutr. 2023.
Universidad de Liverpool, observó que la suplementación con soja y proteína se
suero reducen la inflamación y favorece especialmente a personas sarcopénicas (con
poca musculatura sobre todo por envejecimiento).
Otro interesante
estudio en PubMed de la Universidad de Hull, Hull en Reino Unido dejó claro que
los fitoestrógenos contenidos en la soja no solo reducen el riesgo cardiovascular,
sino que en mujeres post menopáusicas con diabetes tipo II mejora el control
del azúcar en sangre y la resistencia a la insulina.
En esta dirección puede obtener información para
profesionales (y no profesionales) que aclare cualquier duda a la hora
de ofrecer un consejo debidamente evidenciado concerniente a la soja o sus
suplementos:
El profesor V. Longo ha creado su propia versión de lo que
llama Dieta de la Longevidad, recomienda no consumir más de 60 gramos de
proteína al día en personas de 90 a 100 kilos de peso pues entiende que la
grasa corporal no requiere añadir una cantidad extra de proteína. Esta dieta
debe acercarse a la dieta vegetariana, pero añadiendo algo de pescado y queso
algunos días de la semana.
No está permitido el azúcar, pasta ni arroz (no
trigo) pero lleva suplementos de omega tres y vitaminas no todos los días. El
número de comidas se reduce a 2 comidas y 1 merienda para las personas
con sobrepeso y 3 comidas para los demás adultos. El investigador también
ha llegado a la conclusión de que hay que hacer además una Dieta que Imita
al Ayuno 2 o más veces en el año, esta dieta se mantiene durante 5 días, el
primer día se consumen 1000 calorías en el contexto de una dieta vegetal baja
en proteínas y nada de azúcares, y los otros cuatro se consumen 800 calorías.
Se debe comer en un intervalo de 12h. y no acostarse hasta pasadas 3 horas
desde la cena.
El ayuno intermitente
equilibra los aminoácidos consumidos en el día, apoya la sensibilidad a la
insulina, aumenta el proceso de autofagia aún sin reducir las
calorías.
Un investigador independiente autofinanciado es Ernesto
Prieto Gratacós, él no imita al ayuno, sino que recomienda un AYUNO PROFUNDO
solo de agua para adultos sanos de como mínimo 3 días para activar los
mecanismos de la autofagia, reciclaje y “reseteo” de los receptores de la
insulina etc.
El nefrólogo Jason Fung es internacionalmente conocido por ser fundador del Programa de Control Dietético Intensivo de Toronto, donde ofrece tratamiento a la obesidad y la diabetes tipo II mediante la estrategia del ayuno total (a distancia y presencial), que consigue revertir la resistencia a la insulina (presente en la obesidad y la diabetes). Su máxima es que ayunar es la manera más eficaz para bajar los niveles de insulina, no es la más fácil, pero ¿quiere un método fácil o que funcione? (dice el doctor Fung).
Tanto Ernesto como Fung permiten el té verde para potenciar el ayuno total (profundo).
Se ha demostrado, en ensayos sobre personas diabéticas tipo II,
que la dieta baja en hidratos de carbono reduce bastante más los niveles de
insulina en sangre que la dieta “estándar”, pero el ayuno lo hace más aún.
El motivo es que cuando se restringen las calorías durante una alimentación
regular, no se consigue cambios hormonales semejantes al ayuno (donde cesa
abruptamente el ingreso de calorías). Durante el ayuno absoluto el
metabolismo se estabiliza e incluso se acelera, para mantener los niveles
normales de energía. Puede observarse como la adrenalina y la hormona del
crecimiento aumentan para mantener la energía y la masa muscular (se ha
estudiado que generamos una especie de resistencia a la hormona del crecimiento
que es compensada con una mayor producción de ésta que evita la perdida de músculo).
La glucosa en sangre y la insulina comienzan a bajar durante el ayuno a medida
que las células empiezan a cambiar su fuente de energía, es decir empiezan a
quemar grasa en lugar de glucosa (azúcar).
Las células de las personas
diabéticas tipo II están llenas de glucosa (como un metro en hora punta), el
ayuno es una forma eficaz de desatascar esta situación, (hay que dejar salir
antes de que se pueda entrar de nuevo al vagón del metro). Forzar la entrada de
glucosa a las células añadiendo inyecciones de insulina (que hacen bajar la
glucosa en sangre), es una práctica habitual en el tratamiento de la diabetes
II, los expertos animan a eliminar esta práctica que empeora la situación, pues
el nivel de insulina de estas personas ya es alto de forma permanente, con lo
que más insulina provocará más subida de peso y más resistencia a la insulina.
Comparando un grupo de mujeres que practicaron un tipo de ayuno
5:2 (cinco días de la semana se alimentaron sin restringir las calorías y
los dos restantes comieron tan solo
un 25% (500 calorías), con otro grupo control que hizo una dieta estándar de restricción
calórica (1.500 calorías diarias), arrojó un resultado similar en la pérdida
de peso al fin del estudio, pero el grupo de ayuno 5:2 redujo claramente
su nivel de insulina y la resistencia a la insulina, mientras que el
otro grupo no tuvo resultados en este sentido. Por tanto, aunque no fue un
estudio con estrategia de ayuno absoluto, sirve para apreciar las diferencias
de ambas opciones, no olvidemos que el objetivo final es vencer la resistencia
a la insulina.
El doctor Longo es autor de un estudio llamado ProLon realizado
en la Universidad de los Ángeles donde participaron 71 personas y se publicó en
Science Traslational Medicine. Las personas se sometieron a su Dieta que mima
el Ayuno consistente en barritas energéticas, sobres de sopas, suplementos de soja,
omega 3 etc. Los participantes consumieron un kit con solo estos sustitutivos
de comida poa un periodo de 5 días, este plan se repitió en tres meses consecutivos.
El primer día los participantes consumieron 1.100 calorías de estos productos y
los otros 4 días 750 calorías. Los participantes perdieron una media de 2.5 kg
de grasa, bajaron los niveles de IGF1 y descendió la tensión arterial. Es una
cura de rejuvenecimiento para adultos sanos que no requiere de clínicas ni chequeos
profesionales, por su reducido coste se puede democratizar. Posteriormente se
ha creado una empresa que comercializa estos productos (el doctor Longo es el director,
pero renuncia a percibir beneficios de esta actividad comercial).
No es la primera empresa que hace productos destinados a los
fines antedichos, todo lo contrario, mi familia consume desde hace más de dos décadas
los sustitutivos de comidas de la marca Herbalife, la multinacional más
antigua en este sector que fue punta de lanza en la ofensiva contra la obesidad.
Con sus virtudes y sus defectos debo agradecer a esta singular empresa, cuanto
menos, haber aportado al mercado un sustitutivo de comidas internacionalmente
aceptado que facilita la restricción calórica sin desnutrición (garantizando el
abastecimiento de sus numerosos demandantes mediante una fábrica en suelo
europeo). Mi dúo favorito es el licuado de Formula1 (de varios sabores),
y una potente formula soluble que contiene té verde, cardamomo y flor de
hibisco (termogénico quema-grasas que además es útil para eliminar líquidos
y controlar el apetito), puedo cambiar su sabor para variar. A continuación,
resumo las singularidades de dicha mezcla porque me ha resultado de gran ayuda
para el objetivo de disminuir el perímetro abdominal, restringir las calorías
sin desnutrición y simular el ayuno, estrategias útiles para prolongar la vida
saludable y los años de vida.
La Fórmula 1 de
Herbalife cumple con todos los siguientes requisitos necesarios:
- baja en calorías (200cal), la mitad de
un desayuno.
-justa cantidad de proteína vegetal de
soja que contiene todos los aminoácidos
esenciales y poca cantidad de metionina.
-están presentes en la Formula1 todos
los micronutrientes esenciales (vitaminas y minerales) con el valor añadido de los
polifenoles protectores de frutas y vegetales.
-contiene los ácidos grasos esenciales
omega3, omega 6 y además omega 9 (oleico).
-no contiene colorantes ni aromas
artificiales, es apta para veganos y usa edulcorante natural.
Los enfermos, ancianos o personas inapetentes que
tengan el deseo de complementar una dieta pobre o inadecuada pueden tomar entre
uno y tres licuados de F1 al día (o utilizar la opción de la proteína aislada de
soja) con la posibilidad añadida de personalizar la cantidad del ingrediente en
polvo que deseen utilizar cada vez (muchas familias ya han tenido la
oportunidad de comprobar que los botellines de suplementos alimenticios
farmacéuticos tienen un precio prohibitivo).
Otro experto que recomienda la proteína aislada de soja
integrada en la dieta correcta, es el profesor Steven Masley de la Universidad
de Florida, un médico dedicado al estudio del envejecimiento, autor de un
interesante libro titulado Las Grasas Inteligentes donde pude leer: los que
realmente saben de nutrición llevan años recomendándola e incluyéndolas en su
dieta habitual. La proteína de soja en polvo es un ingrediente fundamental en
nuestro batido de grasas inteligentes, además tiene el poder de transformar un
simple cuenco de avena cortada en un desayuno perfecto.
Verdaderamente añadir proteína en polvo a un plato de caldo,
a una crema o a un hervido de verduras transforma el plato en algo
nutricionalmente poderoso y fantástico, la tecnología se pone al servicio de la
nutrición y es como echar un huevo duro al caldo, pero de proteína vegetal ¿no?,
¡hay que equilibrar también!
Para el objetivo de restringir las calorías sin
desnutrición manteniendo el perímetro abdominal (máximo 100cm. En los
varones y 90 en las mujeres) consumo un sustitutivo de comida al día, en
ocasiones lo tomo en el desayuno, en otro cambio a la comida y otros días solemos
tomarlo en la cena, de esta forma gano en tiempo y comodidad atendiendo al
horario laboral, los desplazamientos y los eventos sociales. La opción de adelantar
la hora de la cena y sustituirla por un Formula1, me gusta especialmente porque
me acuesto con la digestión hecha (guardo un tiempo de ayuno de 12 horas, sin
restringir el agua, porque este plan tiene muy buenos efectos en la salud).
Para el objetivo de hacer una dieta que imite el ayuno
puedo tomar hasta 3 sustitutivos al día 1 vez a la semana o varios días
consecutivos varias veces al año. Las posibilidades son variadas, siempre
cuidando de confeccionar menús sanos de corte mediterráneo bajos en harina de
trigo y azúcar con una adecuada dosis de sal. Esto es particularmente
conveniente para las personas cuyo perímetro abdominal se estanca y le
cuesta normalizarse.
En esta última década
se ha constatado que no era acertado recomendar dietas bajas en sal, de hecho,
la población española nunca la ha seguido, 7.5 gramos de sal sería el nivel
mínimo recomendado, lo que contiene un sobre de los usados en hostelería para
el azúcar del café. Lo menciono porque se da el caso que la dieta pobre en
sal aumenta la resistencia a la insulina medida por curva de glucemia,
además provoca que el hueso pierda sodio y otros minerales en compensación, con
el consiguiente riesgo de osteoporosis. Por otra parte, si rebajamos la
insulina, los riñones podrán eliminaran el sodio con normalidad y viceversa si
la insulina es alta se retiene sodio y agua.
Varios temas tratados en este texto pueden ser ampliados en el blog: La salud emancipada.
“Sancho amigo,
come poco y cena menos, que en la oficina del estómago se fragua la salud de
todo el cuerpo”. Don Miguel de
Cervantes escribió esto en 1605, ¿Cómo sabía esto?, era un hombre muy viajado y
conocedor de diversas culturas, pero ¡hace más de 400 años!
El consejo del ingenioso hidalgo
resume una parte importante de esta historia que al principio pudiera parecer
farragosa.
Juan Carlos Fernández Salamanca.
Tres palabras clave para tratar un problema vital para la Salud Pública que nos concierne a todos. La primera de ellas ascorbato, muy pocas moléculas han interesado tanto a los investigadores y han llenado tantos espacios divulgativos como la vitamina C, comercialmente se encuentra en los anaqueles de los establecimientos como acido ascórbico o como sal de ascorbato (ascorbato de sodio o de calcio), tiempo atrás llegó al “top” ventas de los suplementos alimenticios.
El ascorbato de sodio en polvo, formula C6H8NAO6, es
ascórbico con una molécula de sodio añadida, por carecer de la acidez propia
del ácido ascórbico, puede administrarse a grandes dosis, pero sin molestar al
estómago (también hay una presentación para uso intravenoso). A nivel mundial
se producen más de 100.000 toneladas anuales de ácido ascórbico pues hay que
cubrir también la demanda como ingrediente cosmético y antioxidante alimentario
(E 300). El intestino humano puede asimilar diariamente un mínimo de tres
gramos de esta molécula única (mejor si
se espacian las dosis), las heces se sueltan cuando se rebasa la capacidad
individual de asimilación intestinal (el doctor Robert Cathcart estudió y
publicó este fenómeno en Hipótesis Medica en 1981), sin embargo, se ha
investigado que cuando se nos presentan circunstancias adversas tales como una
infección o una situación de gran estrés, la capacidad de asimilación se eleva
sorprendentemente mucho más. La excreción de ácido ascórbico por la orina puede
disminuir o detenerse en un intento de los riñones por evitar el escape del
nutriente cuando la demanda celular se dispara o la ingesta es demasiado
escasa, un ejemplo de este fenómeno se ha constatado en diabéticos, fumadores o
grandes deportistas. Se estima que eliminar un mínimo de 5 o 10 mg. de ácido
ascórbico por decilitro de orina (ascorburia) es saludable.
La mayoría de los mamíferos (con la excepción de los seres humanos, los monos y ciertas cobayas) tienen la capacidad de fabricar todo el ácido acido ascórbico (AA) que necesitan, el hígado de estos animales se encarga de sintetizarlo a partir de la glucosa, otro hidrocarburo, de composición química casi idéntica, que también es imprescindible para la vida (C6H12O6 es la glucosa y C6H8O6 es el ácido ascórbico). La salud de estas especies depende en gran medida de este cofactor pues en situaciones de estrés reaccionan con un fuerte aumento de la ascorbemia (presencia de ascórbico en la sangre), dependiendo del peso de cada ejemplar, pueden disponer de cantidades hepáticas que oscilan entre 10 a 100 gramos al día (100.000 mg). Mediante el escudo protector del AA las capacidades inmunitarias de los mamíferos funcionan de forma óptima por muy adverso que pueda ser el medio, principalmente nos interesa saber que no padecen enfermedades cardiovasculares relevantes. Por el contrario, los humanos tenemos silenciado el gen GULO que se encarga de la transformación hepática de la glucosa en acido ascórbico, se especula acerca de las causas que provocaron este fenómeno evolutivo (detallado en el Catálogo de Desórdenes Genéticos OMIN, Online Mendeliano Inheritance in Man). En nuestra especie la captación celular de la glucosa tiene preferencia al ácido ascórbico, por ese motivo los glóbulos rojos segregan una substancia inductora para que los receptores permitan una mayor entrada de ácido dihidroascórbico (forma reversiblemente oxidada del ácido ascórbico). Debido a esta prioridad, la capacidad de captación de ascórbico celular se ve interferida (sobre todo en las personas diabéticas) por la dieta occidental que es muy hiperglucémica, es decir, muy elevada en azucares, cereales zumos y otros malos hidratos de carbono.
Sin ánimo de ser prolijo, debo citar algunas de las
numerosas funciones de la vitamina C para tener una mejor perspectiva de su
papel en nuestra biología. La vitamina C actúa como un cofactor para
varias enzimas que intervienen en la síntesis del colágeno,
la carnitina (aminoácido transportador de las grasas hasta las
mitocondrias para producir energía), tirosina, hormonas y neurotransmisores.
La vitamina C es principalmente un reductor del estrés oxidativo, en este
sentido su función antioxidante permite reparar el ADN, regenerar
a otras vitaminas y prolongar la vida del glutatión (el
antioxidante maestro de fabricación endógena).
El colágeno es la proteína de sostén de los tejidos (cartílagos, matriz ósea, ligamentos, piel, tendones, etc.), la alteración de esta función de la vitamina C da lugar a dificultad para cicatrizar, reparar fracturas, hemorragias en la piel y lesiones en las encías.
En el ámbito inmunitario la vitamina C aumenta las capacidades de los
linfocitos y eleva la producción de interferón, adicionalmente aumenta
la integridad de las mucosas. A nivel del endotelio vascular
(finísima capa de una célula de espesor que tapiza el interior de los vasos
sanguíneos) la vitamina C está involucrada en la producción de óxido nítrico
y prostaciclina (responsables de la dilatación de los vasos y de la
viscosidad de la sangre). Una vez se tiene consciencia del gran campo de acción
del ácido ascórbico se puede inferir que algunos síntomas comunes como el
cansancio, el aumento del peso, la propensión a las infecciones, la
inestabilidad emocional, tensión elevada, alteración electrocardiográficas etc.
pueden tener que ver con deficiencia de AA. Estudios poblacionales realizados
en Francia revelan unas cifras pobres de concentración plasmática de AA, más
de la mitad de la población vive con menos de 23 micro moles por litro
cuando sería conveniente casi cuatro veces más.
Con solo 200/400mg de vitamina C al día los adultos jóvenes
alcanzan concentraciones muy recomendables de 60/80 micro moles por litro de
plasma.
La carencia de AA llevada el extremo, nos conduce a la
enfermedad del escorbuto (segunda palabra clave del inicio) que
básicamente provoca la desintegración o disolución del colágeno,
terminando con el derrumbamiento del armazón (las vigas) de nuestro
cuerpo, como si de un edificio se tratara. Al principio sentimos debilidad,
dolor óseo-articular (incluso hemorragia del periostio), lesiones en la piel,
sangrado de encías, hematomas, retraso en la cicatrización o el típico cabello
rizado en forma de sacacorchos. En la actualidad es una enfermedad anecdótica,
pero pasan desapercibidas las bajas o muy bajas concentraciones plasmáticas del
AA en los pacientes y en la población general. En resumen, sabemos del
escorbuto que es una enfermedad olvidada que cursa con hemorragias por
fragilidad capilar y que, de no suministrarse ácido ascórbico a tiempo, el
desenlace sería fatal, pues los vasos sanguíneos se abrirían por disolución del
colágeno que los conforma. La Cantidad Diaria Recomendada fue establecida
en los años sesenta como la dosis necesaria para alejarnos del escorbuto y
mantenernos vivos (90 mg. diarios, poco más del contenido en vitamina C de una
naranja), pero no es lo mismo que determinar la cantidad óptima necesaria
para alargar nuestra vida saludable, lo veremos a continuación.
Ateromas (la tercera palabra clave del enunciado),
así se llaman las “enigmáticas” placas que se forman sobre todo en las arterias
coronarias, ateroma viene de la palabra griega athera (comida triturada
en forma de masa o papilla), y sí, un ateroma es como una papilla biológica
formada dentro del espesor de la pared de las
arterias coronarias (no en el interior del vaso arterial), que oblitera la luz
de las mismas (cierra el paso a la sangre) provocando el infarto cardíaco. Los
ateromas también pueden ubicarse en la aorta, carótidas ilíacas, femorales y
arterias cerebrales provocando infarto cerebral. Curiosamente nunca se forman
ateromas en las venas, pero cuando utilizamos una porción de una vena para
hacer un baipás coronario, esa estructura pasa a tener la función de una
arteria y entonces sí puede aparecer el ateroma.
Las enfermedades isquémicas del corazón son la primera
causa de muerte en el mundo, en
España se cobró 39.444 muertes en 2021, el 25,2% del total. Según los expertos
de libre pensamiento, estos datos son una prueba evidente de que no estamos
tratando la verdadera causa primaria de esta enfermedad,
de no ser así, los tratamientos la habrían erradicado casi por completo.
Recientemente se ha
publicado un brillante texto documental con la intención de acelerar la difusión
de un nuevo paradigma sobre el origen primario del ateroma, en él se da
detalle de cómo prevenirlo o solucionarlo. El autor de este gran trabajo
divulgativo es el veterano investigador independiente Ernesto Prieto Gratacós y
lleva el título de Amo Mi Corazón, su narrativa no deja indiferente, sino al
contrario, invita a tomar medidas individuales para proteger nuestra propia
vida. Hasta la fecha, Ernesto (con su equipo de clínicos), ha puesto su aguda
mirada en las principales enfermedades crónicas, para él (como para un vasto
número de científicos internacionales) las patologías cardiovasculares son un
problema ya suficientemente esclarecido por evidencias firmes, con una solución
desde el inicio.
Sin embargo, para el grupo oficialista (inmovilista), preso de las hipótesis del fisiólogo Ancel Keys (autor del llamado estudio de los Siete Países), la ateromatosis se inicia por la acumulación de colesterol en las arterias propiciada por un nivel inapropiadamente alto de colesterol en sangre procedente de la dieta. Desde entonces, a ésta anacrónica hipótesis del año 1958, la industria farmacéutica ha venido reaccionando con la puesta en el mercado de diversas sustancias reductoras del colesterol hepático llamadas estatinas (con el beneplácito de las autoridades reguladoras internacionales). Estos fármacos son en la actualidad la única oferta preventiva, oficialmente protocolizada, para disminuir el riesgo de ateroma que es causa del temido infarto; sin embargo, se ha estudiado en los Ángeles, Universidad de California que la mitad de las personas ingresadas por infarto o ACV tienen niveles de LDL (colesterol malo) menores a 100mg y el 17.6% tenía niveles inferiores 70 mg. (como recomiendan los oficialistas sanitarios)
En 2013 la revista
médica más importante de Europa, la Brittish Medical Journal publicaba un
artículo de uno de los más reputados cardiólogos del país, el doctor Assen
Malhotra, donde argumentó que evitar las grasas saturados en realidad
promueve tener una salud deficiente de varias formas. Pues bajarían ciertas
lipoproteínas beneficiosas (grandes tipo A) y no las perjudiciales (pequeñas
del grupo B). Las lipoproteínas ya habían sido estudiadas con anterioridad
en los años 90 por el científico y clínico Ronald Krauss. Tampoco la dieta
cardiosaludable (cardio dieta) ha tenido éxito, sino al contrario, en los
principales estudios donde se sustituyeron las grasas saturadas de origen
animal por otras poliinsaturadas supuestamente más saludables (aceites de
semillas y margarina). De otra parte, los cereales como el trigo, cargado de
amilopectina (a), y también el azúcar, son responsables de la elevación de las
lipoproteínas tipo B (partículas pequeñas del colesterol malo) que dañan los
vasos sanguíneos elevando el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Las grasas vegetales, los cereales y el azúcar han
demostrado sin duda que elevan el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes
y cáncer. A pesar de todo, la Asociación Americana del Corazón ha venido
recomendando erróneamente estos alimentos y denostando los tradicionales por su
contenido en grasa saturada, las consecuencias en la Salud Pública han sido
nefastas según los expertos, y el propio presidente de la Asociación Americana
del Corazón, el cardiólogo John Warner (fiel seguidor del cardio dieta) sufrió
un ataque al corazón cuando se disponía a conferenciar sobre sus posiciones en
este tema. Tras la recuperación del doctor Warner, el famoso doctor Davis le
escribió una carta invitándole a reflexionar y cambiar los criterios de la cardio-dieta (amplia
información en el artículo en red: La dieta cardiosaludable ha fallado también al presidente de la Asociación Americana del Corazón).
Numerosos estudios en las últimas décadas han demostrado
contundentemente que el consumo de grasa saturada no aumenta el riesgo de
enfermedad cardiovascular ni de muerte (amplia evidencia en el artículo en red:
Paremos el acoso a las grasas saturadas).
Debe saber el lector que su cifra de colesterol “malo” en
sangre, además de ser solo un cálculo matemático obtenido con otras variables
del análisis, no discrimina entre células grandes o pequeñas, por tanto, es un
dato irrelevante.
Por fin en 2014 la
FDA declaraba que el colesterol contenido en los alimentos es una
molécula que no debe preocuparnos. Se rectificaba el error y un artículo publicado
en la Revista Time (Eat Butter Scientist Labeled Fat the Energy, Why Were
Wrong), daba cuenta de ello al gran público diciendo que el consumo de grasas
saturadas animales como la leche o la mantequilla no están directamente
relacionadas con las enfermedades del corazón.
Casi 10 años después
de conocer estas evidencias puede que le hayan hecho creer a usted que una
dieta baja en colesterol le pueda beneficiar, este error no le traerá más que
perjuicios. El sesgo del estudio de los Seis Países todavía persiste y también
la lipofobia (Ancel Keys incluyó en su estudio los datos de solo seis de
los 22 países en los que inicialmente recopiló los datos, ignorando los que no
encajaban en su teoría). También se ha obviado que los loros, los chimpancés o
los gorilas pueden padecer ateroesclerosis a pesar de que son herbívoros y no
comen grasas saturadas.
Otro aspecto controvertido a considerar es el empleo de
medicación para bajar el colesterol; las estatinas no han demostrado alargar
la vida que es el objetivo de tal intervención, en la Revista Británica de
Medicina (BMJ) se publicó un estudio donde se observó que las personas mayores
de 60 años con mayor cifra de colesterol tenían
la menor tasa de mortalidad comparados con los que tenían cifras
inferiores de colesterol. Un equipo internacional de 17 expertos (Expert Review
of Clinical. 10. 2018 Pharmacology por Uffe Ravnskov, Michel de Logeril,
Malcolm Kendrick y otros) analizó los datos de tres grandes revisiones
publicadas recientemente con el siguiente resultado: Las personas con colesterol
bajo tienen casi el mismo grado de aterosclerosis que los que tienen colesterol
elevado y el riesgo de padecer un ataque cardíaco es igual o mayor que
cuando el colesterol es bajo.
Si leemos un informe
de expertos (publicado en 2015 en la Expert Review of Clinical Pharmacology) su
conclusión fue que había habido engaño estadístico, las estatinas
beneficiarían a una de cada 100 personas que la toman. El grupo de
trabajo de los Servicios Preventivos de EEUU publicó en JAMA sus resultados
sobre la eficacia de las estatinas, demostrando que hace falta que 250 personas
la tomen durante uno a seis años para evitar una muerte por cualquier
causa, y a su vez que hacía falta tratar a 500 personas durante el mismo
tiempo para evitar una sola muerte por causa cardiovascular (el mayor
meta analista mundial, el doctor J. Ioannidis también ha llegado a esta misma
conclusión). A pesar de todo, la cuarta parte de los americanos mayores de
cuarenta años toman estatinas, y el umbral de colesterol total ha ido bajando
hasta que hoy día es un objetivo oficialmente legítimo alcanzar una cifra
inferior a 200 mg/dl. Los miembros del comité de los 9 especialistas, más bien
(“ESPECIALISTOS”) que recomendaron tales reducciones, excepto uno de ellos, todos
tenían vínculos financieros directos con los fabricantes
de estatinas. Según ha declarado el meta-analista mundialmente referido
doctor John Ioannidis vamos camino de una estatinización de la población. En
el Reino Unido seis millones de personas toman estatinas con un
gasto de 2.000 millones de libras al año, en los EEUU según los CDC son
78millones de personas las que estarían calificadas para tomar, o ya toman
estatinas. Parafraseando a los más críticos, el mejor negocio
es vender a los que no lo necesitan (son mayoría), cito también esta otra
frase genial de nuestro catedrático Carlos Álvarez-Dardet: a menudo los
médicos se jactan de curar enfermedades que nunca ocurrirán (refiriéndose a
la prevención que es su especialidad).
Para dejar aclaradas las
cifras citaré el estudio realizado por una farmacéutica que vende
atorvastatina, dice en su publicidad que reduce el riesgo de infarto en un 36%,
pero la estadística está indicando el riesgo relativo, pues el 3.1% de los
pacientes que no tomaron el medicamento (grupo placebo) tuvieron un ataque cardíaco
en comparación con el 2% de los pacientes que tomaron la atorvastatina. La diferencia
entre 3,1 y 2 es ciertamente 1,1 que es un 36% menos. Esto es la diferencia de
expresarse en términos absolutos o relativos, los porcentajes relativos abultan
mucho y parecen decir lo que no es en realidad. Según los expertos, una
diferencia tan minúscula es esperable en cualquier ensayo clínico.
Estudios tan importantes como el ENSAYO 4S, EL ENSAYO CARE Y EL ENSAYO WOSCOP
no obtienen mejores resultados, el último de los antedichos se hizo con
personas que no habían tenido infartos previos, las personas reclutadas que no
tomaron el medicamento tuvieron un riesgo del 1.8% de tenerlo (un infarto),
pero si toman la estatina, a los cinco años se reducirá su riesgo al 1.2%, es
decir tendrá un 0.6% menos de riesgo de tener su primer infarto. Los
otros dos estudios involucraron personas que ya habían debutado con su primer
infarto, el grupo que tomo la estatina tubo un riesgo solo un 3.5% menor de
repetir otro infarto (del 8.5% se reduciría hasta el 5%), se da por sentado
que estos resultados se van a mantener así de por vida, aunque no lo podemos
saber pues un estudio se limita a solo los 5 años primeros. Más cercano a
nosotros, el Boletín de Información Farmacéutica de Navarra criticó duramente
el uso de rosuvastatina pues el estudio JÚPITER que pretende dar evidencia para
su prescripción solo demuestra un 1% de éxito en la prevención del infarto, uno
de cada 100, las otras 99 personas participantes en el estudio no obtuvieron
resultado.
Las estatinas no han demostrado alargar la vida, sin embargo, el “estatinismo” se ha producido a pesar de lo poco que estos fármacos pueden hacer, pero lo más duro de encajar es que son medicamentos muy dañinos precisamente para el corazón, los músculos y el metabolismo (amplia información en el artículo al bando de la huerta, a la fiesta de la sardina y olvídese del colesterol y de las estatinas).
¡Ahora atentos!, hay un sinfín de opciones mejores de
prevenir el principal problema que nos rompe el corazón (mal de amores aparte),
el nuevo paradigma está aquí para imponerse al arcaico, los que
peinamos canas debemos empezar a poner acción sin perder ni un día más.
Empecemos por el primer paso de la mano experta del ya
mencionado doctor Malcolm Kendrick: La pared arterial debe
estar dañada para que se inicie la enfermedad cardiovascular, según nos lo
explica en sus libros, esto es esencial porque el LDL no puede
ingresar en ninguna célula, y mucho menos a una célula endotelial, a menos que
esta así lo quiera. Estamos seguros de esto, la única forma es que la célula
endotelial fabrique un receptor de LDL, que se enganchara y luego extraiga la
molécula de LDL. No hay otra opción, es un hecho indiscutible…Tampoco es
posible que el LDL se deslice a través de los huecos entre las células endoteliales,
le reitero esto es imposible, no hay huecos entre las células endoteliales. Las
uniones estrechas entre células endoteliales evitan el paso de átomos cargados,
lo cual hace imposible que el LDL se deslice entre ellas, pues es miles de
veces más grande que un ion, y esto también es un hecho indiscutible. Esto
quiere decir que, si quiere colocar las LDL o cualquier otro elemento en la
pared arterial (en el espesor del vaso), primero debe dañar el endotelio
(revestimiento interno de la pared arterial por donde circula la sangre).
Una vez que el endotelio (la funda interior) se ha dañado, cualquier elemento
puede entrar a la pared arterial…lipoproteínas(a), glóbulos rojos, plaquetas,
proteínas, LDL y V.
En la revista médica Lancet ya se publicó en 1973 un estudio
en Reino unido donde se constató que la incidencia de trombosis venosa
profunda en personas vulnerables (fumadores y mujeres consumidoras de
anticonceptivos) que tomaron vitamina C fue la mitad que en el grupo que
no la tomó.
Un estudio determinó que 1g. de ascorbato al día (más
de 20 limones que no contienen azúcar) normaliza la adhesión de las plaquetas
en sangre y reducía la interacción de las plaquetas en las paredes arteriales
(PNAS. agosto 1990).
Un ensayo controlado realizado en Japón (Tomoda.H. American
Journal of Cardiology 1996) entre personas que se habían sometido a una
angioplastia (técnica mediante la cual se desobstruye una coronaria mediante la
introducción de un catéter), involucró a dos grupos de participantes, a uno de
ellos se le administró 500mg de vitamina C diarios como tratamiento posterior a
la técnica, al otro grupo no se le prescribió vitamina C . Entre el grupo
tratado hubo solo la mitad de casos que
en el grupo control, donde se hizo necesario otra nueva angioplastia para revascularizar
las coronarias.
Cuando la concentración de vitamina C en sangre es
adecuada, los niveles de lipoproteína (a) son normales, pero si se superan
los 30mg. por decilitro de estas lipoproteínas, se duplica el riesgo de
enfermedad cardíaca.
Desde hace décadas, el premio Novel Linus Pauling y
posteriormente el doctor Mattias Rath con su equipo de investigadores, fueron
creando sólidas evidencias sobre el origen de los ateromas y los infartos. Las
investigaciones en cobayas no productores de vitamina C y en ratones (privados
previamente del gen Gulo que les faculta para producir su propia VC) fueron
determinantes para demostrar que cuando el aporte nutricional de vitamina C es
bajo se desarrolla la placa aterosclerótica y viceversa. Las paredes arteriales
de los ratones se debilitaron con una dieta estándar equivalente a la dieta
humana en VC, y el colesterol aumentó. Por tanto, es la carencia de VC la causa
de la enfermedad y no el colesterol (PNAS año
2000). Ya se ha mencionado que la vitamina C es imprescindible
como cofactor para armar colágeno en cantidad y calidad suficientes, cuanta
menos vitamina C, más placa y más envejecimiento.
Tanto los tumores musculares (pequeños miomas) que se forman en la pared arterial (para refuerzo de la estructura) como también la adhesión de colesterol LDL, que utiliza la Lipoproteína (a) como pegamento biológico, son recursos reparadores para la pared agrietada (destinados a compensar la escasez de vitamina C). Si la evolución de nuestra especie no hubiera propiciado esta reacción, nos des sangraríamos a consecuencia de escorbuto crónico. Dado que los animales que fabrican su propia vitamina C no padecen de enfermedad aterosclerótica, no precisan
Si se pudiera patentar, ¿creen que no estaría el ascorbato
en todos los tratamientos de sanos y enfermos?, están de acuerdo ustedes que es
de escándalo, ¡es canallesco que nadie use este nutraceútico como se merece,
con la debida prescripción y con la reducción en la prestación farmacéutica!
Bien es cierto que los árboles no nos han dejado ver el bosque, pues con tanto especular
sobre las bondades de la vitamina C contenida en tal o cual alimento, hemos
obviado que la dosis es lo esencial, que el ascorbato es un medicamento
preventivo de las enfermedades cardiovasculares y los medicamentos no están en
las fruterías ni en las verdulerías sino en un pastillero. Todos hemos oído
decir (incluso a profesionales) “no es necesario que tomes suplementos, eso se
elimina por la orina, es hidrosoluble”, como si los fármacos no aparecieran en
la orina tras hacer su cometido. Digan a una embarazada que no tome una mega
dosis de ácido fólico porque es hidrosoluble y el sobrante se elimina por la
orina, ¡carecería de sentido común!, podría decirse lo mismo del uso
intravenoso las vitaminas del grupo B en el tratamiento del etilismo o de la
anemia... Gigantescos intereses y un profundo desconocimiento entierran lo
obvio sin que importen las consecuencias, que no son otras que “lágrimas y
suspiros”, 7 millones de personas mueren al año por infarto de miocardio y 5
millones de apoplejía, son 100 millones
de años de vida perdidos según datos de la OMS en 2022.
En resumen: Las coronarias son arterias que tienen que
resistir la compresión de 100.000 latidos al día, si el colágeno no es de
calidad y no se repara, ¡tenemos un gran problema. Las venas no
corren ese riesgo por no tener esas presiones. EL colesterol no se
acumula en las venas por donde pasa la misma cantidad que en las
arterias. Algo no cuadra en la explicación clásica de la formación de los
ateromas. Habría que replantearse si hacemos lo correcto con la ciencia.
La evidencia explica el problema de forma plausible.
La pared de una coronaria debilitada (envejecida y calcificada) se cuartea como
una vieja manguera, dejando al descubierto los aminoácidos que conforman el
colágeno (lisina y prolina), esto provocaría una reacción reparadora donde las
Lipoproteínas (a) son atraídas al lugar de la ruptura para actuar como un
pegamento que coloque allí el colesterol (LDL), éste actuará de cemento o tapón
(el colesterol es perfecto porque es resistente, impermeable y aislante).
Seguramente no sea el final del proceso, pues más tarde es probable que se
produzcan otras reacciones en la ya formada cicatriz que incluye la
calcificación del tejido y la oxidación del colesterol en el ateroma. ¡FIN DEL
TEMA!
Seguramente se planteará tomar vitamina C, yo personalmente
tomo 1 gramo desde hace más de 20 años, además, un comprimido de citrato de
magnesio y un comprimido de vitamina D3 (5.000u.i más 100mcg. de vitamina K2 en
el mismo comprimido); todo esto influye muy positivamente tanto en el sistema
cardiovascular como en la salud general. No he tenido que faltar nunca al
trabajo por enfermedad ni he necesitado recurrir a vacunas antivirales de
ningún tipo, no tomo medicamentos a pesar de que he cumplido 62 años y sigo
ejerciendo mi actividad laboral. Hay otras moléculas y estrategias relevantes
para ampliar la vida saludable y los años de vida que se trataron en los
anteriores posts que recogidos en el blog: la salud emancipada.
Pero, sobre todo, y, antes que nada, quiero desearle
sinceramente que “Dios guarde a usted muchos años”.
Juan Carlos Fernández Salamanca